
La presidenta descartó este viernes que exista desabasto de combustibles en el país y aclaró que las afectaciones reportadas en algunas entidades obedecen a un problema de transporte, el cual —aseguró— ya se encuentra en proceso de solución.
Durante la conferencia matutina, la mandataria explicó que el contratiempo se originó por ajustes en los contratos con transportistas, lo que ocasionó retrasos en la distribución. Sin embargo, subrayó que el suministro está garantizado y que no hay riesgo para la operación de gasolineras.
Sheinbaum detalló que parte de las pipas adquiridas en el sexenio anterior, actualmente bajo la administración de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), serán transferidas a Petróleos Mexicanos (Pemex) para reforzar la logística y agilizar la entrega del combustible en todo el territorio nacional.
“Se está atendiendo y se va a resolver por completo. No es un problema de abasto, sino de transporte, y ya se están tomando las medidas necesarias”, puntualizó.

