
El Gobierno Federal dio a conocer este miércoles los ejes principales del Paquete Económico 2026, destacando como una de sus prioridades el saneamiento financiero de Petróleos Mexicanos (Pemex), cuya elevada deuda representa un desafío inmediato para las finanzas públicas.
Durante la presentación, el secretario de Hacienda y Crédito Público, Edgar Amador Zamora, advirtió que el 46% de la deuda total de la petrolera estatal vence durante el actual sexenio, y que cerca del 26% de estos pagos están concentrados en 2025 y 2026. Esta situación, aseguró, requiere de una intervención directa del Estado. “Nos enfrentamos a un calendario de pagos ineludible. Los compromisos heredados de gobiernos anteriores ahora presionan directamente al presupuesto nacional”, afirmó.

Según cifras oficiales, entre 2006 y 2018 —periodo que abarca los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto— la deuda de Pemex se disparó de 43 mil a 105 mil millones de dólares, un aumento de más del 130%. En ese mismo periodo, sin embargo, la producción de gasolinas, diésel y productos petroquímicos mostró una tendencia a la baja, generando dudas sobre el uso de esos recursos.

La presidenta Claudia Sheinbaum fue contundente al señalar a esas administraciones como responsables del endeudamiento actual de la empresa. “Esa es la maldita deuda corrupta de Calderón y Peña. Una deuda que no generó desarrollo ni inversión, sino pérdidas”, declaró.
Sheinbaum detalló que para 2025 Pemex enfrenta vencimientos por más de 250 mil millones de pesos, una cifra que, comparó, es más de tres veces el costo total del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles. “Sin el respaldo del gobierno, ese monto sería simplemente impagable”, advirtió.

El gobierno ha optado por absorber parte del financiamiento de la deuda, estrategia que, según Hacienda, ya ha rendido frutos. Este año, Pemex recibió una mejora en su calificación crediticia por parte de una agencia internacional, algo que no ocurría desde hace más de una década. Para el titular de Hacienda, esto representa una señal de confianza de los mercados hacia la política fiscal actual.
El objetivo, explicó la mandataria, es que la empresa logre estabilidad financiera a mediano plazo. “La meta es clara: que para 2027 Pemex ya no requiera apoyo directo del gobierno federal. Queremos una empresa sólida, autosuficiente y verdaderamente productiva”, señaló.

Sheinbaum también enfatizó que el rescate de Pemex no es una elección, sino una responsabilidad del Estado. “No vamos a permitir que se hunda una empresa que representa patrimonio de todo el pueblo. El saneamiento de Pemex es una obligación moral, histórica y económica”, concluyó.
Fotos: Presidencia
