La huella de corrupción de Ricardo Salinas Pliego en el negocio de Fertinal

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Durante años, Ricardo Salinas Pliego negó cualquier vínculo con la empresa de fertilizantes Grupo Fertinal. Sin embargo, documentos corporativos, testimonios y registros financieros muestran que, a través de una compleja red de abogados, fideicomisos y sociedades extranjeras, el magnate televisivo habría ejercido un control determinante sobre la compañía que, en 2015, fue adquirida por Petróleos Mexicanos (Pemex) en una de las operaciones más controvertidas del sexenio de Enrique Peña Nieto.

El rostro visible: Covarrubias, pero con operadores de Salinas

Entre 2006 y 2016, Fertinal estuvo bajo la dirección de Fabio Massimo Covarrubias Piffer, empresario que aparecía como responsable del día a día. Pero tras bambalinas, los verdaderos operadores provenían del círculo cercano de Salinas Pliego.

Cuatro abogados con trayectoria en Grupo Salinas —Guillermo Ricárdez Pacheco, Felipe Fernández Barrera, Raúl Maldonado Parra y José Luis Rodríguez Cervantes— tenían facultades para operar en más de 50 cuentas bancarias de Fertinal. En paralelo, Banco Azteca y Arrendadora Internacional Azteca prestaron más de 406 millones de dólares a la empresa, convirtiéndose en su “tesorería” y quedándose con acciones en prenda.

El fideicomiso F/470: la caja de Fertinal en Banco Azteca

El 31 de octubre de 2006 se constituyó el fideicomiso F/470 en Banco Azteca. Bajo este esquema, todos los dividendos y recursos que generara Fertinal debían concentrarse en esa cuenta, lo que, en los hechos, ponía las finanzas de la compañía bajo el control de la banca de Salinas Pliego.

Incluso litigios estratégicos, como el que Fertinal mantenía contra la aseguradora ING por daños en una mina, quedaron subordinados al fideicomiso: cualquier indemnización debía pasar primero por Banco Azteca.

Red offshore: Bélgica, Luxemburgo y paraísos fiscales

La huella internacional también fue evidente. Sociedades fachada en Bélgica, Suecia, Luxemburgo y Reino Unido participaron en la estructura accionaria y en triangulaciones financieras. NPK Holding AB, por ejemplo, no solo controló parte de Fertinal, sino que también invirtió en proyectos como Sezmi/Totalmovie y Skyfiber Corporation, vinculados a operadores de Salinas Pliego como Adrián Steckel.

Este entramado offshore funcionó como un blindaje corporativo para ocultar la verdadera participación de Grupo Salinas en Fertinal.

La compra de Pemex y la sospecha de soborno

La operación de adquisición, conocida como Proyecto Kimora, se concretó en 2015 bajo la dirección de Emilio Lozoya Austin al frente de Pemex. El costo superó los 600 millones de dólares y fue justificada como una medida para garantizar el abasto de fertilizantes en México.

No obstante, en junio de 2025 salió a la luz que un informante presentó denuncias ante la SEC (Comisión de Valores de Estados Unidos) y el Departamento de Justicia, acusando que Enrique Peña Nieto autorizó la compra a cambio de un soborno de 50 millones de dólares, repartido a través del fideicomiso F/470 de Banco Azteca.

Contradicciones y versiones oficiales

Mientras Covarrubias aseguró en entrevistas que Salinas Pliego solo participó como acreedor, la documentación muestra que su red de abogados y ejecutivos ocupó puestos clave en Fertinal durante casi una década.

Incluso bancos de inversión como Goldman Sachs advirtieron en 2011 que, para colocar acciones de Fertinal en Canadá, era indispensable aclarar “el nivel de involucramiento de Grupo Salinas”.

Más allá de la compra-venta

El papel de los operadores de Salinas Pliego no terminó con la venta a Pemex. Documentos revelan que, tras la transacción, allegados suyos se encargaron de distribuir decenas de millones de dólares depositados en fideicomisos derivados de la operación.

Así, la supuesta desvinculación del empresario con Fertinal quedó desmentida por los hechos: desde 2006, con el fideicomiso F/470, Banco Azteca y su red corporativa fueron piezas clave en la historia de la empresa.

Epílogo: un caso que aún pesa

El caso Fertinal es una de las operaciones más cuestionadas de Pemex en la última década. Involucra a un presidente de la República, a un director de la petrolera acusado de corrupción y a uno de los hombres más ricos del país, cuya participación se ha intentado minimizar bajo el argumento de préstamos y acreencias.

Sin embargo, los documentos muestran otra cosa: Grupo Salinas ejerció un control efectivo sobre Fertinal, y la compra por Pemex no sólo resultó onerosa para el erario, sino que abrió la puerta a sospechas de sobornos y triangulaciones internacionales.

Fuente: Tourliere, Mathieu. (2019, 21 de julio). La sombra de Salinas Pliego en la compra de Fertinal por Pemex. Revista Proceso, edición 2229, pp. 6-21.

Fotos: redes sociales

Un comentario sobre «La huella de corrupción de Ricardo Salinas Pliego en el negocio de Fertinal»

  1. ¿Qué poder moral pudiera tener un miserable como Salinas Pliego cuando critica o ataca a alguien? Ojalá la justicia completa le llegue, el pueblo necesita conocer el tipo de calaña que es.
    Muchas gracias por la nota, Hans.

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