
En un movimiento que marca un cambio significativo en la diplomacia internacional, los gobiernos de Reino Unido, Canadá y Australia anunciaron este domingo su reconocimiento formal del Estado palestino, en un contexto de prolongada violencia en Medio Oriente y de estancamiento del proceso de paz entre israelíes y palestinos.
“El momento ha llegado”
El primer ministro británico, Keir Starmer, fue el primero en hacer público el anuncio mediante un video difundido en redes sociales. “En vista del creciente horror en Medio Oriente, estamos actuando para mantener viva la posibilidad de paz y una solución de dos estados”, expresó. Añadió que esa visión debe garantizar tanto “un Israel seguro y protegido” como “un Estado palestino viable”, condiciones que —dijo— no existen actualmente.
“Ha llegado el momento”, afirmó Starmer, subrayando que este reconocimiento busca contribuir a una solución política duradera. También indicó que esta decisión no representa en modo alguno un respaldo a Hamás, organización proscrita en Reino Unido, y recalcó que la solución de dos estados es incompatible con su visión.
“Esta solución no es una recompensa para Hamás”, declaró. Según el mandatario, dicha organización “no puede tener futuro, ni papel en el gobierno ni en la seguridad de un Estado palestino”.
Starmer también recordó su encuentro con familias británicas de rehenes aún retenidos en Gaza, reconociendo el sufrimiento prolongado tanto en Israel como en el Reino Unido por los hechos recientes. “Los rehenes deben ser liberados de inmediato”, sostuvo.
Apoyo conjunto desde Canadá y Australia
Horas antes del anuncio británico, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, declaró que su país reconocía al Estado de Palestina desde el 21 de septiembre, destacando el compromiso canadiense con un futuro en paz tanto para palestinos como para israelíes. “Canadá ofrece su colaboración para construir la promesa de un futuro en paz para ambos pueblos”, dijo.
Posteriormente, el primer ministro australiano, Anthony Albanese, se sumó al respaldo internacional, señalando que los tres países trabajarán de forma coordinada para avanzar hacia una solución de dos estados, tal como lo habían anticipado durante la Asamblea General de la ONU, actualmente en curso en Nueva York.
Aunque Starmer no participará personalmente en dicha Asamblea, medios británicos reportan que su gobierno consideró que un anuncio de esta magnitud debía provenir directamente del primer ministro.
Respuesta israelí y desacuerdo oficial
El gobierno de Israel respondió con críticas a los anuncios. El primer ministro Benjamin Netanyahu reafirmó su posición histórica de rechazar un Estado palestino al oeste del río Jordán.
Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores israelí calificó el reconocimiento como “una recompensa para la organización yihadista Hamás”, y lo vinculó con influencias de la Hermandad Musulmana en Reino Unido.
Reacciones en Palestina: entre el simbolismo y la preocupación
En Ramala, capital administrativa palestina en Cisjordania, la medida generó respuestas mixtas. Para algunos, el anuncio representa un avance simbólico importante. “Es maravilloso”, dijo a la prensa Mohammad Hasib, de 30 años. “Esperamos que todos los países europeos sigan y reconozcan nuestro Estado para que podamos detener esta guerra”.
Otros residentes se mostraron más escépticos. “Es demasiado tarde, y es inútil”, comentó una mujer. Algunos temen que esta ola de reconocimientos impulse al gobierno israelí a tomar medidas unilaterales, como la expansión de asentamientos o la anexión de territorios que harían inviable una solución política.
Un Estado que existe y no existe
De acuerdo con el análisis del corresponsal diplomático, Paul Adams, el Estado palestino vive una situación ambigua. Aunque goza de amplio reconocimiento internacional, cuenta con representación diplomática y participa en competencias deportivas internacionales, no posee atributos esenciales de soberanía: no tiene fronteras definidas, capital establecida ni control completo de su territorio o población.
La Autoridad Palestina, que ejerce funciones administrativas en Cisjordania desde los Acuerdos de Oslo en los años 90, no tiene autonomía plena debido a la ocupación militar israelí. En Gaza, donde también se considera a Israel como potencia ocupante, la situación se agrava por una guerra prolongada y el control de Hamás.
A esto se suma una prolongada fragmentación política interna entre Cisjordania y Gaza, así como la falta de elecciones desde 2006, lo que ha debilitado la representatividad del liderazgo palestino.
“El hecho de que no hayamos tenido elecciones en todo este tiempo es asombroso”, comentó la abogada palestina Diana Buttu, quien también advirtió sobre la necesidad urgente de una renovación política interna.
¿Qué implica este reconocimiento?
El simbolismo no es irrelevante. Podría impulsar a otros países a tomar decisiones similares, presionar por una reactivación del proceso de paz y enviar un mensaje político claro en el marco de la diplomacia multilateral.
“Podría ser realmente valioso”, comentó Diana Buttu. “Depende de por qué estos países lo están haciendo y cuáles son sus intenciones”.
Por ahora, la atención de la comunidad internacional sigue centrada en un objetivo inmediato: evitar nuevas muertes en Gaza y encontrar salidas concretas a una crisis que ha dejado miles de víctimas y pocas soluciones duraderas a la vista.
Foto: Video X – @Keir_Starmer
