La Flotilla Global Sumud desafía el bloqueo rumbo a Gaza

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  • Activistas rechazan la propuesta italiana de desviar la ayuda a Chipre y vuelven a zarpar con 47 embarcaciones en una misión cargada de simbolismo político y humanitario

La Flotilla Global Sumud volvió a zarpar este domingo desde aguas griegas con destino a la Franja de Gaza, en un intento por romper el bloqueo naval impuesto por Israel. Tras varios días de reparaciones y acusaciones de ataques con drones, la caravana compuesta por unas 47 embarcaciones civiles y activistas de más de 20 países —entre ellos alrededor de 40 italianos y la joven ambientalista sueca Greta Thunberg— reemprendió la travesía en medio de una intensa disputa diplomática.

El ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Antonio Tajani, propuso que la flotilla entregara su cargamento en Chipre para que, a través del Patriarcado Latino de Jerusalén, fuera distribuido en Gaza. La oferta fue rechazada tajantemente por los organizadores, quienes insisten en llevar la ayuda directamente al enclave palestino, devastado por la guerra. Para ellos, el gesto no es logístico sino político: visibilizar la crisis humanitaria y denunciar el bloqueo como una medida de castigo colectivo.

Israel, por su parte, respalda la alternativa chipriota y advirtió que no permitirá la llegada de los barcos a la costa de Gaza. El gobierno de Benjamin Netanyahu ha reiterado que considera estas misiones como provocaciones mediáticas, aunque en el pasado su represión —como el sangriento abordaje al Mavi Marmara en 2010— derivó en fuertes costos políticos y diplomáticos.

Italia y España han desplegado buques de búsqueda y rescate para proteger a los participantes en caso de incidentes, en un intento por reducir riesgos de confrontación en alta mar. No obstante, la tensión aumenta conforme la flotilla se acerca al Mediterráneo oriental, donde en los próximos días podría concretarse un nuevo episodio de intercepción o negociación internacional.

En este pulso, lo que está en juego va más allá de unas toneladas de ayuda humanitaria: es la narrativa sobre Gaza y la legitimidad del bloqueo. Mientras los activistas buscan demostrar que la solidaridad puede desafiar fronteras, Israel intenta reafirmar su control marítimo sin revivir la condena global que provocaron operativos anteriores.

Fuente: La Jornada
Foto: Redes sociales

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