A dos años del 7 de octubre: Gaza bajo fuego israelí y en colapso humanitario

Comparte la nota
  • Gaza enfrenta una ofensiva implacable de Israel que ha dejado decenas de miles de muertos y una crisis humanitaria sin precedentes. Las autoridades palestinas visibilizan el ‘genocidio sanitario’.

A dos años del ataque de Hamas que dejó más de mil muertos en Israel, la Franja de Gaza sigue siendo escenario de bombardeos intensivos por parte de las fuerzas israelíes. Tanques, aviones y barcos de guerra han atacado este martes de manera sostenida diversas zonas del enclave palestino, mientras organizaciones internacionales advierten sobre un colapso total de las condiciones de vida.

Según el Ministerio de Salud de Gaza, la ofensiva israelí ha cobrado la vida de más de 67 mil personas desde el inicio del conflicto en 2023. “Lo que está pasando en Gaza no es una crisis humanitaria, sino un colapso deliberado de la existencia humana”, expresó la institución en un comunicado.

Desde el inicio de la guerra, las condiciones sanitarias se han deteriorado drásticamente. La escasez de insumos médicos, la falta de acceso a servicios básicos y la negativa israelí a permitir el traslado de incubadoras entre hospitales han sido calificadas como un “genocidio sanitario” por las autoridades palestinas. En algunos centros médicos, los recién nacidos deben compartir máscaras de oxígeno para sobrevivir.

En medio del asedio, Hamas defendió su operación del 7 de octubre de 2023 —conocida como el “Diluvio de Al Aqsa”— como una reacción legítima ante la ocupación israelí. “Fue una respuesta histórica a los intentos de erradicar la causa palestina”, dijo Fawzi Barhum, portavoz del movimiento, en una alocución televisada. Aquel ataque dejó 1,200 israelíes muertos y aproximadamente 250 personas secuestradas.

A través de un comunicado conjunto, varias facciones palestinas, entre ellas Hamas y la Yihad Islámica, afirmaron que “la resistencia por todos los medios es la única forma de enfrentar al enemigo sionista”.

En las últimas horas, los ataques se han intensificado en Gaza capital, así como en Jan Yunis y Rafah, al sur. Tras ser declarada “zona de combate peligrosa”, miles de familias han intentado regresar a Gaza, ante la saturación de los refugios en el sur del territorio. Muchas de ellas sobreviven ahora en asentamientos improvisados como el vertedero de Al Amal, donde en días recientes se han instalado más de 70 tiendas de campaña.

La ONU ha denunciado la situación extrema. “Esto está obligando a algunas familias a quedarse en vertederos de basura como Al Amal”, señaló el vocero del secretario general António Guterres, Stephane Dujarric.

Saeda Hamdona, escritora gazatí, ha relatado su historia de desplazamiento y pérdida. “Nos hemos visto obligados a vender nuestros sueños, no sólo el oro, también los recuerdos. Vendí mi anillo de compromiso para alimentar a mi hijo hambriento”, escribió en un testimonio publicado por Al Jazeera. “Si llegara el alto el fuego, lo primero que haría sería abrazar a mi hijo y decirle: ‘se acabó el miedo, mi amor’”.

Con Información de La Jornada
Foto: AP

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *