- La tensión crece en el Caribe tras nuevos operativos militares y denuncias de víctimas civiles. Caracas acusa a Washington de desestabilizar la región

La administración de Donald Trump reiteró su rechazo al gobierno de Nicolás Maduro, al que considera “un mandatario ilegítimo, al frente de un régimen involucrado en el narcotráfico hacia Estados Unidos”, según declaró la vocera presidencial Karoline Leavitt. Añadió que el presidente “no lo va a tolerar más”, subrayando la firmeza de su postura frente al mandatario venezolano.
Pocas horas después, se reportó un nuevo incidente en aguas del Caribe: fuerzas estadounidenses atacaron una embarcación sospechosa de tráfico de drogas, elevando a seis el número de operativos de este tipo desde que comenzó el despliegue militar en la zona. Según una fuente de Reuters, hubo personas que sobrevivieron, aunque FoxNews señaló, citando a una fuente oficial, que “fueron tres”, sin confirmar si lograron ser rescatadas.
En la tensión, alto mando del ejército deja el cargo
En medio de este clima de tensión, el almirante Alvin Holsey, jefe del Comando Sur de Estados Unidos, comunicó su decisión de retirarse del cargo antes de finalizar el año. Según The New York Times, Holsey expresó inquietud por los recientes ataques.
Desde agosto, Washington mantiene una fuerte presencia militar en la región, que incluye aviones de guerra furtivos y siete buques desplegados con el objetivo declarado de combatir el narcotráfico. No obstante, el gobierno estadounidense no ha emitido comunicados oficiales sobre el último ataque, cuyos detalles permanecen en gran medida en reserva.

Critican postura extrema apátrida de ministra trinitense
Mientras tanto, autoridades de Trinidad y Tobago investigan la muerte de dos ciudadanos suyos tras el penúltimo bombardeo en el Caribe. Uno de los fallecidos habría abordado una lancha en Venezuela para regresar a su país. La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, denunció que “las bombas también asesinaron extrajudicialmente a humildes ciudadanos de su país” y criticó a la primera ministra trinitense, Kamla Persad-Bissessar, quien había respaldado la ofensiva estadounidense afirmando que “deberían matarlos a todos”.
Rodríguez sostuvo que “Venezuela lo advirtió: el gobierno de Estados Unidos pretende alterar la paz del Caribe y América Latina”, en alusión a los recientes movimientos militares en la región.
Asimismo, desmintió categóricamente haber participado en negociaciones con Washington para acordar una eventual salida de Maduro del poder, tal como publicó el diario Miami Herald. Afirmó que tanto ella como su hermano, el diputado Jorge Rodríguez, seguirán en funciones, destacando que ambos no enfrentan acusaciones por narcotráfico.

Piden a la ONU que se pronuncie sobre los ataques
En respuesta a la creciente tensión, el embajador venezolano ante la ONU, Samuel Moncada, solicitó al Consejo de Seguridad que se pronuncie sobre la legalidad de los ataques contra embarcaciones frente a las costas venezolanas.
A esto se suman reportes de The Washington Post, que identificó la presencia de helicópteros estadounidenses del 160 Regimiento de Aviación de Operaciones Especiales volando a menos de 90 millas de Caracas, lo que refuerza las señales de una operación militar en curso cada vez más cercana al territorio venezolano.
Fotos: Reuters
