- La medida, no vinculante, refleja una vez más el consenso mundial frente a la política de sanciones de Washington

La Asamblea General de la ONU reafirmó su condena al embargo económico impuesto por Estados Unidos a Cuba, destacando la postura mayoritaria de la comunidad internacional frente a seis décadas de restricciones.
Con 165 votos a favor, 7 en contra y 12 abstenciones, la resolución fue aprobada nuevamente. Entre los países que votaron en contra se encuentran Estados Unidos, Israel, Ucrania, Hungría, Macedonia del Norte, Argentina y Paraguay, mientras que Costa Rica y Ecuador optaron por abstenerse. En 2024, la votación había sido de 187-2, con Estados Unidos e Israel en contra y una sola abstención.
“Cuba digna, resiliente, sin ningún miedo…”
Tras conocerse los resultados, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, expresó en X: “Cuba, digna, resiliente, sin ningún miedo al imperio revuelto, brutal, cínico y mentiroso, volvió a derrotar al bloqueo genocida de seis décadas. Las groseras presiones yanquis lograron quebrar a unos pocos. Pero la mayoría del mundo volvió a votar junto a Cuba por la vida”.
El canciller Bruno Rodríguez denunció esta semana una intensa campaña de Estados Unidos para restar apoyo a Cuba en esta votación.
Por su parte, el embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, calificó la resolución como “teatro político” por parte de Cuba, argumentando que el país “se presenta como víctima de agresión mientras se describe claramente como ‘el enemigo de Estados Unidos’”.
Aunque estas resoluciones no tienen peso legal, reflejan la opinión global y permiten a La Habana enfatizar el aislamiento de Washington frente a restricciones económicas que se mantienen desde 1960, cuando Fidel Castro lideró la revolución que derrocó a Fulgencio Batista y nacionalizó propiedades estadounidenses.
En 2016, Raúl Castro y Barack Obama restablecieron oficialmente relaciones diplomáticas, y Estados Unidos se abstuvo por primera vez en la votación anual. Sin embargo, con la administración de Donald Trump, EE. UU. retomó su voto en contra desde 2017, citando irregularidades en derechos humanos en la isla.
La votación de este año tuvo lugar mientras el huracán Melissa azotaba la región y en un contexto de mayor presión de Estados Unidos sobre América Latina, en el marco de su política de lucha contra el narcotráfico.
Foto: SRE
