- Museos, embajadas y comunidades mexicanas han hecho del Día de Muertos una cita fija en Alemania, donde catrinas, papel picado y ofrendas enlazan a ambas culturas en una celebración de memoria y arte

Berlín, Alemania; 31 de octubre 2025.— El color, el arte y la memoria mexicana se abren paso cada otoño en Alemania. Lo que comenzó como una expresión nostálgica de la comunidad migrante, hoy se ha convertido en una tradición esperada en museos, iglesias y espacios públicos a lo largo del país. La embajada de México en Berlín, por ejemplo, instala un altar que invita a locales y visitantes a conocer y participar en esta celebración. En las semanas previas, voluntarios elaboran a mano flores de cempasúchil de papel, símbolo inconfundible del Día de Muertos.
En distintas ciudades alemanas, las ofrendas no se limitan a los recintos oficiales. En templos católicos y hogares privados, las familias mexicanas reproducen los altares tradicionales con fotos, veladoras y platillos típicos. En Ingolstadt, desde hace cuatro años, un desfile de catrinas recorre las calles, mostrando cómo la tradición mexicana ha echado raíces profundas lejos de su tierra natal.

Colores, aromas y sonidos de México en el Humboldt Forum de Berlín
Uno de los escenarios más destacados es el Humboldt Forum de Berlín, un centro cultural de más de 30 mil metros cuadrados, que del 31 de octubre al 2 de noviembre se transforma con los colores, aromas y sonidos de México. El programa incluye arte, música, teatro, performances, instalaciones, muestras gastronómicas, exposiciones fotográficas y de artesanías. Una ofrenda monumental de 40 metros cuadrados permite al público colocar velas o fotografías de sus seres queridos, convirtiendo el homenaje en un acto colectivo de memoria.
El evento es resultado de la colaboración con Calaca, asociación fundada en 1995 en Berlín que impulsa proyectos de teatro, danza, gastronomía y arte. A tres décadas de su creación, Calaca se ha consolidado como una organización sociocultural referente entre las comunidades latinoamericanas en Alemania. Este año, la mariposa monarca se incorporó como símbolo visual y espiritual de la festividad, representando al ser migrante que vive en comunidad, explicaron los organizadores.
México y Alemania, unidos por el recuerdo de quienes trascendieron
En el calendario alemán, el recuerdo a los difuntos también ocupa un lugar especial. El Totensonntag (domingo de muertos), ligado a la Iglesia evangélica, se conmemora el último domingo de noviembre con visitas a los cementerios y flores sobre las tumbas. Por su parte, el Volkstrauertag, o día nacional de duelo, tiene lugar el penúltimo domingo antes del Adviento, en memoria de quienes murieron durante la Primera y Segunda Guerra Mundial.
Así, entre el cempasúchil y las coronas de flores, México y Alemania se encuentran en un mismo gesto: el de rendir homenaje a quienes ya no están, celebrando su recuerdo a través del arte, la comunidad y la vida.
Con Información de La Jornada
Foto: Captura IG: Alia Lira Hartmann / SD
