- Durante la reunión de líderes de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños y la Unión Europea, Petro instó a fortalecer la democracia global frente a la violencia y las agresiones extranjeras

Santa Marta, Magdalena; Colombia. 9 noviembre 2025.— Desde Santa Marta, en el inicio de la IV Cumbre Celac–Unión Europea, el presidente Gustavo Petro instó a los países de ambos bloques a repensar el orden mundial y avanzar hacia una “democracia global” que respete la diversidad cultural e histórica de los pueblos. “La bandera sigue siendo la misma, una humanidad libre y una democracia global que permita nuestra diferencia de todo tipo que son nuestra riqueza. Una humanidad unánime es una humanidad muerta”, expresó ante los representantes reunidos.
El mandatario colombiano planteó que el encuentro entre Europa y América Latina debe convertirse en un ejemplo de entendimiento entre culturas. “Aquí hay un diálogo de civilizaciones y puede ser ejemplo para el mundo (…) es posible una humanidad en la diferencia”, afirmó, señalando que la pluralidad es la base de la libertad y la convivencia.
Petro denuncia ataques marítimos de Estados Unidos en el Caribe
Durante su intervención, Petro denunció los recientes ataques con misiles de Estados Unidos en aguas del Caribe, hechos en los que murió el pescador Alejandro Carranza, y los calificó como “una ejecución extrajudicial”. El presidente sostuvo además que su gobierno enfrentó presiones de Washington para limitar la asistencia a la cita birregional.
La cumbre, que congrega a los 33 países de la Celac y 27 de la Unión Europea, se inauguró con múltiples ausencias y cancelaciones de último momento, lo que redujo la participación de líderes a solo nueve mandatarios. Entre ellos se destacó la presencia del brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, considerado uno de los principales interlocutores de la región con Europa.
“Compartimos valores: creemos en el Estado de derecho y la democracia”
Por parte del bloque europeo, acudieron Pedro Sánchez, presidente del Gobierno español, y António Costa, presidente del Consejo Europeo. En representación de la Comisión Europea participó Kaja Kallas, quien reemplazó a Ursula von der Leyen, ausente por motivos de agenda. “Compartimos los mismos valores, creemos en el Estado de derecho y la democracia”, señaló Kallas al arribar a Colombia, enfatizando que “sólo se puede recurrir a la fuerza por dos motivos, ya sea en defensa propia o en virtud de una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU”.
El contexto internacional pesó sobre el encuentro. Washington retiró a Colombia la certificación como aliado en la lucha contra el narcotráfico y aplicó sanciones económicas al gobierno de Petro, al que acusa de no frenar la producción de cocaína. Además, el expresidente Donald Trump ordenó el despliegue de buques de guerra en el Caribe, en operaciones que han dejado más de 70 muertos, señalados como narcotraficantes por EE. UU., pero que Petro considera “víctimas de ejecuciones extrajudiciales”.
Antes de iniciar las sesiones, los mandatarios posaron para la foto oficial con una mochila arhuaca, símbolo de los pueblos originarios de la Sierra Nevada. No obstante, la politóloga Sandra Borda observó que la cumbre se vio afectada por “poca coreografía y mucha improvisación” en su organización, lo que, según dijo, desalentó la presencia de varios líderes.
Aunque no se espera una declaración final que mencione explícitamente a Estados Unidos, los delegados discutieron cooperación comercial, transición energética y lucha contra el crimen organizado. Petro concluyó su intervención instando a que ambos continentes actúen como un “faro unificado” capaz de enfrentar “cualquier barbarie, denunciarla y tratarla para corregirla”.
Foto: Gustavo Petro, Presidente de Colombia
