
México; 14 de noviembre 2025.— Un estudio elaborado por el Doctor Carlos Augusto Jiménez Zárate, especialista en Ingeniería, Análisis de Datos, Redes, Sistemas Complejos y Neointeracción Socio-Digital, concluye que la conversación digital que posicionó a la llamada “Generación Z” como promotora de la marcha del 15 de noviembre no surgió de manera orgánica. Los patrones de comportamiento detectados en la red apuntan a una amplificación coordinada y no a una movilización juvenil real.
Predominio de automatización en la conversación
De acuerdo con los hallazgos del Doctor Jiménez Zárate, el 57 por ciento de las cuentas analizadas muestran rasgos típicos de actividad automatizada. Entre ellos se encuentran publicaciones en intervalos regulares, participación simultánea en diferentes tendencias políticas y ausencia de características propias de usuarios reales.
Además, los nodos más influyentes en la red no pertenecen a jóvenes, sino a operadores digitales, perfiles anónimos de alto tráfico y medios alineados con sectores opositores. Esta estructura indica que la narrativa se impulsa desde actores externos a la supuesta base juvenil.
Una conversación sin interacción genuina
El análisis también identifica que la mayor parte del tráfico consiste en mensajes repetidos o copiados, con muy pocos hilos de intercambio significativo entre personas reales.
Este tipo de dinámica, explica el especialista, es característica de esfuerzos digitales destinados a incrementar artificialmente la visibilidad de un tema sin que exista deliberación ciudadana auténtica.
Contenido que no corresponde a códigos juveniles
El Dr. Jiménez Zárate realizó además una revisión cualitativa del discurso. Sus conclusiones muestran que los mensajes que se presentan como “juveniles” no incorporan los códigos comunicativos, referencias culturales ni las preocupaciones comunes de la llamada Generación Z. En cambio, mantienen un tono uniforme, alineado con narrativas políticas específicas.
Aumento de bots y caída del sentimiento
Otro indicador relevante del carácter artificial de la tendencia es la coincidencia entre el incremento de la actividad automatizada y la caída abrupta del sentimiento hacia niveles fuertemente negativos. Este comportamiento, señala el investigador, es característico de campañas digitales que buscan crear percepción de crisis o polarización más que reflejar un clima emocional auténtico.
Una etiqueta construida, no un movimiento juvenil
Con base en los datos cuantitativos y cualitativos, el estudio concluye que la denominada “Generación Z rumbo al 15N” funciona como un marco narrativo estratégico, diseñado para otorgar legitimidad social a la convocatoria.
La operación, sin embargo, no proviene de jóvenes ni se sostiene en dinámicas orgánicas, sino en una red coordinada de amplificación.
Foto: X – @carlosaugustojz
