Después de 24 horas de tensión y desvelo, la Cámara de Diputados aprobó la Ley de Aguas

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  • Gritos, reclamos y referencias a viejas masacres marcaron una de las sesiones más tensas del actual Congreso. La minuta pasó al Senado; se incluyeron reservas surgidas del diálogo con productores movilizados

México; 4 de diciembre 2025.— La discusión sobre el futuro del manejo hídrico en México llegó a un punto decisivo después de que la Cámara de Diputados aprobó en lo particular la nueva Ley General de Aguas y las reformas a la Ley de Aguas Nacionales. El bloque predominante reunió 324 votos a favor, contra 118 en contra y dos abstenciones, lo que permitió enviar la minuta al Senado, donde comenzó su discusión este mismo jueves.

El debate, que se extendió durante 24 horas continuas, estuvo marcado por choques verbales, acusaciones cruzadas y momentos de abierta confrontación. En uno de los episodios más tensos, entre empujones, legisladores del PAN lanzaron insultos al PT al gritarles: “¡putos, putos!”.

Agotados, resistieron

Cerca de la 01:00 horas de la madrugada, este jueves se aprobaron 18 reservas impulsadas por el bloque mayoritario, atendiendo las inquietudes y observaciones de grupos de productores que se habían movilizado contra las reformas. Sin embargo, la sesión continuó trabada durante varias horas más, con intervenciones repetidas y errores visibles atribuibles al agotamiento de los legisladores.

La disputa por el uso de la tribuna se mantuvo encendida. Desde el PAN se acusó a Morena de saturar el registro de oradores para luego retirar sus reservas, mientras que el PRI mantuvo su estrategia de prolongar el debate. Según diputados del tricolor, su coordinador Rubén Moreira apostaba a extender la sesión “para salir en los noticieros”.

Una oposición exaltada

Entre los momentos más polémicos, el panista Theodoros Kalionchiz arremetió contra la bancada de morena al llamarlos “bola de calientacurules”, y ofreció incluso donar un año de salario y su aguinaldo “que no los necesito” para financiar la consulta indígena que la oposición demandaba antes de aprobar las leyes.

La confrontación escaló cuando la morenista Cintia Cuevas responsabilizó a Moreira de la “terrible masacre de Allende”, al afirmar que la tragedia “lleva su nombre”. El priísta estaba por retirarse del recinto y regresó apresurado para corregir: afirmó que no era gobernador en ese momento, pidió a la diputada “callarse”, y señaló que entonces el mando militar estaba bajo Luis Cresencio Sandoval, quien —dijo— fue alertado sin actuar. “Usted no sabe, ni hable. Si no saben, no abran la boca. Tan sencillo como eso, y menos en temas tan delicados”.

No sólo los insultos marcaron el ambiente; también la esencia modista salió a relucir: el priísta César Alejandro Domínguez exigió al vicepresidente de la Mesa Directiva, Sergio Gutiérrez Luna, retirarse una chamarra y le ofreció la suya ya que la del vicepresidente lucía el logo de Morena, petición que el morenista atendió minutos después.

Con el paso de las horas, los coordinadores lograron finalmente pactar una reducción drástica del número de oradores: de 80 a 16, lo que permitió acelerar la votación final. El líder de Morena, Ricardo Monreal, destacó que pese al “debate intenso y por momentos difícil”, se consiguió retomar el orden mediante acuerdo político, lo que evitó que la sesión se extendiera también “toda la tarde y parte de la noche” de este jueves.

Foto: Diputados Diputadas Morena

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