- El magistrado Marlon Ochoa denunció un hackeo. La Fiscalía instruyó al ministerio público ordenar a la Agencia Técnica de Investigación Criminal ingresar al Consejo Nacional Electoral para asegurar evidencias

Tegucigalpa, Honduras; 5 de diciembre 2025.— La Fiscalía General de Honduras activó este viernes una investigación urgente ante las graves irregularidades denunciadas tras las elecciones generales del domingo. El fiscal general, Johel Zelaya, instruyó al Ministerio Público a iniciar diligencias inmediatas y ordenó a la Agencia Técnica de Investigación Criminal ingresar al Consejo Nacional Electoral (CNE) para asegurar documentos, pruebas y toda evidencia disponible.
Zelaya explicó que la prioridad es esclarecer denuncias de “conspiración” y “extorsión”, así como las acusaciones mutuas entre los tres consejeros del CNE, quienes —según dijo— “no están respondiendo a los intereses de Honduras”. Advirtió que el Ministerio Público no permitirá ningún atentado contra la voluntad popular ni la estabilidad democrática del país, por ello instruyó la intervención de la Agencia dedicada a la investigación y persecución de delitos graves y de fuerte impacto social itnervino.
CNE bajo intereses de ‘grupos oligárquicos’
El fiscal agregó que el árbitro electoral estaría actuando bajo intereses “de grupos oligárquicos” y alertó sobre “una conspiración” contra los comicios del 30 de noviembre. Señaló que en este presunto complot participan “nuevos actores”, además de quienes estuvieron implicados en los hechos fraudulentos de 2017, datos que —aseguró— ya están en manos de los entes investigativos.
Zelaya subrayó la urgencia de devolver certidumbre a la ciudadanía: muchos hondureños —reconoció— desconfían del proceso electoral, mientras otros mantienen la esperanza en sus liderazgos, “incluso cuando en ocasiones son defraudados”.

Magistrado del CNE denuncia hackeo e inconsistencias
La crisis se profundizó luego de que el magistrado del CNE, Marlon Ochoa, denunciara un hackeo al sistema de transmisión de resultados preliminares. Según reveló, se detectaron inconsistencias en el 86.6% de las actas, lo que representa más de 982 mil votos sin sustento biométrico consistente en la falta de huella dactilar.
Ochoa afirmó que las fallas del sistema impiden brindar certeza sobre los resultados, principalmente en los cargos de presidente y diputados, donde identificó “el mayor riesgo de manipulación”.
La investigación se desarrollará mientras el país espera una definición institucional que garantice la transparencia del proceso electoral más cuestionado de los últimos años.
Fotos: AP
