- Se le relacionan con una amplia gama de delitos, entre ellos: venta y distribución de droga, robo de vehículos, cobro de cuotas, extorsión, secuestro, lavado de dinero, clonación de tarjetas, estafas y desaparición forzada

Ciudad de México, 14 de diciembre de 2025.— La detención de Edgar “N”, alias “El Limones”, representa uno de los golpes más relevantes contra la extorsión en la región de La Laguna, donde durante años comerciantes, ganaderos y productores denunciaron amenazas, cobros ilegales y violencia sistemática que afectaron su actividad económica y la vida cotidiana de sus familias.
El arresto del presunto líder criminal fue resultado de trabajos de inteligencia e investigación coordinados entre la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Secretaría de Marina, la Fiscalía General de la República y autoridades estatales de Durango y Coahuila, como parte de la Estrategia Nacional contra la Extorsión impulsada por el Gobierno de México.
Un objetivo prioritario
De acuerdo con la información presentada por el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, Edgar “N” era considerado objetivo prioritario por su papel como operador principal de una célula delictiva vinculada con la facción criminal conocida como “Los Cabrera”, con presencia en Durango, Coahuila y Chihuahua.
Las investigaciones lo relacionan con una amplia gama de delitos, entre ellos venta y distribución de droga, robo de vehículos, cobro de cuotas, extorsión, secuestro, lavado de dinero, clonación de tarjetas, estafas y desaparición forzada. Su estructura criminal, según las autoridades, operaba mediante amenazas directas y presión constante sobre sectores productivos clave de la región.
Cateos, detenciones y aseguramientos
El seguimiento de sus actividades permitió identificar cinco inmuebles utilizados como centros de operación y resguardo en Durango y Coahuila. En estos puntos se realizaron cateos simultáneos que derivaron en la detención de seis personas, incluido “El Limones”, así como en el aseguramiento de armas largas y cortas, cartuchos, cargadores, equipo táctico, droga y un vehículo.
Además de Edgar “N”, fueron detenidos Guillermo “N”, Alexis Mauricio “N”, Ángel Rodrigo “N”, Juan José “N” y José Jean Carlo “N”, quienes presuntamente formaban parte del círculo cercano del líder criminal.
La Fiscalía General de la República obtuvo prisión preventiva contra “El Limones” por su probable responsabilidad en delitos relacionados con el acopio y portación de armas de fuego y narcotráfico. Paralelamente, se encuentran en proceso otras órdenes de aprehensión, incluida una por extorsión agravada emitida por la Fiscalía de Coahuila.
El cerco financiero
Uno de los elementos clave del operativo fue el golpe financiero a la estructura criminal. La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) identificó operaciones inusuales vinculadas a Edgar “N”, consistentes en movimientos de dinero de presunta procedencia ilícita y esquemas de lavado de dinero.
Como resultado, se procedió al bloqueo de cuentas bancarias de personas cercanas al líder criminal y de tres empresas con distintos giros comerciales, señaladas por presentar características de empresas fachada. Estas firmas, según las investigaciones, eran utilizadas para simular pagos de nómina, compraventa de vehículos de lujo, transferencias fraccionadas y operaciones en efectivo sin actividad económica real.
Autoridades federales señalaron que estas medidas buscan impedir la rearticulación del grupo y cortar de fondo sus fuentes de financiamiento.
Una respuesta a las denuncias ciudadanas
El caso de “El Limones” se construyó, en parte, a partir de denuncias de agricultores, comerciantes y familias que durante años fueron víctimas de extorsión y amenazas en La Laguna. Para el Gobierno de México, este operativo representa una respuesta directa a esas denuncias y un mensaje de que la extorsión es un delito prioritario.
Desde el inicio de la Estrategia Nacional contra la Extorsión, el pasado 6 de julio, más de 600 personas han sido detenidas por este delito en distintas entidades del país, como resultado de la coordinación entre autoridades federales y estatales.
La caída de Edgar “N” y el desmantelamiento de su red no sólo impactan a una organización criminal específica, sino que buscan devolver condiciones mínimas de seguridad y certidumbre a una de las regiones productivas más importantes del norte del país.
Foto: Gabinete de Seguridad
