Amenaza arancelaria de Trump por Groenlandia pone en alerta a sectores industriales europeos

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  • “Se trata de una situación muy grave, cuya magnitud se desconoce”, advirtió Gabriel Picard, presidente del lobby francés de exportadores de vinos y licores (FEVS)

Reino Unido, Londres; 19 de enero 2026.— La industria europea advirtió sobre las consecuencias económicas y políticas de una eventual nueva ronda de aranceles de Estados Unidos, luego de que el presidente Donald Trump anunciara su intención de imponer gravámenes adicionales a países europeos que se opongan a su plan de hacerse de Groenlandia en una adquisición o a través de una intervención militar.

Trump afirmó que, a partir del 1 de febrero, entrarán en vigor aranceles adicionales de 10% a las importaciones provenientes de Dinamarca, Suecia, Francia, Alemania, Países Bajos y Finlandia, así como de Reino Unido y Noruega, naciones que ya enfrentan gravámenes de entre 10 y 15% impuestos el año pasado.

Aranceles: “herramienta de presión política”

Un alto funcionario de una asociación que agrupa a las principales empresas del país advirtió que el diferendo en torno a Groenlandia está convirtiendo los aranceles en una “herramienta de presión política”, lo que representa un precedente preocupante para el comercio internacional. Ante ese escenario, llamó a la Unión Europea a acelerar medidas que permitan disminuir su dependencia del mercado estadounidense.

En paralelo, Neil Shearing, economista de Capital Economics, observó que no todos los países del bloque comunitario figuran entre los sancionados por los nuevos gravámenes. España, Italia y otros socios quedarían fuera, situación que podría generar un “desvío” del comercio dentro del propio mercado único europeo, conforme empresas y exportadores busquen reorientar sus flujos para evitar el impacto de los aranceles.

Amenaza arancelaria de Trump sacude mercados e industras

El anuncio sacudió a los mercados y a sectores industriales clave, en medio del temor a una reactivación de la guerra comercial. “Se trata de una situación muy grave, cuya magnitud se desconoce”, advirtió Gabriel Picard, presidente del lobby francés de exportadores de vinos y licores (FEVS), quien recordó que el sector ya sufrió una caída de 20 a 25% en su actividad en Estados Unidos durante la segunda mitad del año pasado 2025.

Picard subrayó que el problema trasciende lo sectorial: “es más una cuestión de contactos políticos y de intención política que debe llevarse al más alto nivel en Europa, para que Europa, una vez más, esté unida, coordinada y, si es posible, hable con una sola voz”.

Gestiones diplomáticas sin descartar plan B

Ante el anuncio, embajadores de la Unión Europea acordaron intensificar gestiones diplomáticas para frenar los aranceles, sin descartar represalias en caso de que Trump concrete la amenaza. El comercio de bienes y servicios entre la UE y Estados Unidos alcanzó 1.5 billones de dólares en 2024, lo que eleva el impacto potencial de cualquier escalada.

Entre las opciones que analizarán los líderes europeos en una cumbre urgente en Bruselas se encuentran:

  • Un paquete de aranceles por 93 mil millones de euros (107 mil 700 millones de dólares) a productos estadounidenses, que podría activarse el 6 de febrero.
  • La posible aplicación del Instrumento Anticoerción (IAC), que permitiría restringir acceso a licitaciones públicas, inversiones, servicios financieros o comercio de servicios, un rubro donde Estados Unidos mantiene superávit.

Guerra comercial

Analistas prevén una reanudación del conflicto comercial. “Lo más probable es que se reanude la guerra comercial que quedó en suspenso en los acuerdos de alto nivel alcanzados por Estados Unidos con Reino Unido y la UE en el verano”, señaló Carsten Nickel, de Teneo.

Desde el sector industrial, Oliver Burkhard, director general del fabricante alemán TKMS, consideró que la amenaza podría empujar a Europa a reforzar su autonomía estratégica: “probablemente sea necesario (…) recibir una patada en la espinilla para darnos cuenta de que puede que tengamos que vestirnos de forma diferente en el futuro”.

Medidas contraproducentes para Trump

Otros expertos advirtieron que la medida también podría resultar contraproducente para Estados Unidos. “Para Europa, esto es un mal dolor de cabeza geopolítico y un problema económico moderadamente significativo, pero también podría ser contraproducente para Trump”, afirmó Holger Schmieding, economista jefe de Berenberg, al anticipar alzas de precios y un reacomodo de flujos comerciales.

Finalmente, economistas coincidieron en que el desenlace más viable pasa por respetar “el derecho de autodeterminación de Groenlandia, reforzar la seguridad en el Ártico para la OTAN y evitar daños económicos significativos” para ambas partes.

Foto: Cortesía

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