- Mientra tanto, las restricciones al suministro de petróleo han agravado los apagones, la escasez de combustible y el alza de precios en la isla

Washington, D.C.; 1 de febrero 2026.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Cuba buscará un acuerdo con su gobierno luego del endurecimiento de las medidas económicas que incluyen el corte de suministros de petróleo y la imposición de aranceles a países que abastezcan de crudo a la isla.
Durante un vuelo a Florida a bordo del Air Force One, Trump sostuvo que su Administración ya comenzó a hablar con líderes cubanos, aunque sin ofrecer detalles sobre fechas o interlocutores. “Estamos empezando a hablar con Cuba”, dijo, y agregó que la interrupción del petróleo “no tiene por qué ser una crisis humanitaria”.
Espera Trump debilitar y acordar con Cuba
El mandatario aseguró que la presión energética obligará al gobierno cubano a negociar con Washington; “creo que probablemente acudirían a nosotros y querrían llegar a un acuerdo. Para que Cuba volviera a ser libre”, afirmó.
Las declaraciones se producen tras una serie de acciones dirigidas a frenar el suministro de crudo desde Venezuela y México, lo que ha incrementado la vulnerabilidad energética de la isla. El viernes, Trump firmó una orden ejecutiva para imponer aranceles a productos de países que vendan o suministren petróleo a Cuba.
“Mira, no queremos que mandes petróleo”
El presidente estadounidense agregó que México ya no envía petróleo a la isla y afirmó que “la presidenta Sheinbaum, fue muy buena; le dije ‘mira, no queremos que mandes petróleo allá, y no está mandando petróleo’”; versión que a las pocas horas desmintió la mandataria Claudia Sheinbaum, además de anunciar que en la semana México enviará ayuda alimentaria y otros enseres a Cuba, bajo la coordinación de la Secretaría de Marina.
Trump insistió en que su administración mantendrá una postura firme frente a Cuba, al tiempo que anticipó un eventual entendimiento: “Creo que, ya sabes, seremos amables”.
El impacto en Cuba tras amenazas de Trump
Ya entrada la tarde del domingo 1 de febrero, el gobierno de Cuba no había respondido a las afirmaciones del presidente estadounidense. No obstante, las restricciones al combustible ya arrojan consecuencias internas en la isla, con apagones prolongados, escasez de bienes básicos y un incremento acelerado del costo de vida.
Según reportes de Reuters, el peso cubano perdió más de 10 por ciento de su valor frente al dólar en tres semanas, encareciendo los alimentos y el transporte. Las filas para comprar gasolina se multiplicaron en La Habana, donde el combustible disponible se vende principalmente en dólares y a sobreprecio, inaccesible para la mayoría de la población.
“Esto me ha puesto en una situación insostenible”, dijo Yaite Verdecia; “no hay salario que cubra esto”, expresó la ama de casa radicada en La Habana.
Foto: Cortesía
