
La institución mexicada respaldó la detención; asegura que quienes portan el uniforme se conducen con responsabilidad y congruencia porque “en Marina la ley es para todos”
México; 24 de abril 2026.— Al asegurar que “servir a México no admite reservas: exige una entrega total que se construye todos los días con Honor, Deber, Lealtad y Patriotismo”, la Secretaría de Marina-Armada de México (Semar) fijó una postura enérgica tras el anuncio de la captura en Argentina del excontralmirante Fernando Farías Laguna.
La institución, dirigida por el almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, sentenció que el uniforme naval exige una conducta de responsabilidad y congruencia, advirtiendo de forma tajante que “lo que define a una Armada, además de su capacidad operativa, es el propósito que guía cada una de sus acciones y quienes portamos el uniforme naval nos conducimos con responsabilidad y congruencia porque en Marina, la ley es para todos”.

Red criminal internaba y comercializaba combustible ilegalmente
Farías Laguna, quien fue dado de baja de las filas castrenses, fue localizado en territorio sudamericano tras intentar evadir la justicia mexicana mediante el uso de un pasaporte guatemalteco falso. Es señalado como una pieza clave en una compleja organización criminal dedicada al “huachicol fiscal” y delincuencia organizada, la cual operaba en puntos estratégicos como Manzanillo, Lázaro Cárdenas y Tampico.
La red criminal lograba internar combustible ilegal al país mediante la falsificación de declaraciones aduaneras, registrando el hidrocarburo como “aceites, lubricantes o aditivos” para omitir el pago de impuestos.
Coordinación para lograr la detención
La captura del exfuncionario en Argentina, fue posible gracias a las labores de inteligencia de la propia Secretaría de Marina y la colaboración con agencias internacionales e Interpol, y representa el segundo golpe de alto impacto para esta estructura delictiva, luego de que en septiembre pasado fuera arrestado su hermano, el vicealmirante Manuel Roberto Farías, junto a otros nueve marinos y cinco civiles.
Actualmente, el Gobierno de México permanece a la expectativa de la resolución de la justicia argentina, que deberá decidir si procede la deportación inmediata por el uso de documentos apócrifos o si se inicia un proceso formal de extradición para que el exmando comparezca ante un juez federal en Almoloya de Juárez, Estado de México.
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