
El mandatario estatal asegura que los señalamientos son una ofensiva política contra el movimiento de transformación; no ha recibido notificación de cancelación de visa
México; 30 de abril 2026.— El gobernador del estado de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, desestimó las acusaciones de la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, afirmando en entrevista que “estamos tranquilos; trabajando por Sinaloa, no va a pasar nada”. Informó que sostuvo una comunicación directa con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, tras lo cual no descartó reunirse con la mandataria además de que admitió contar con su apoyo.
Sobre la solicitud de captura con fines de extradición emitida por Estados Unidos, en la entrevista del miércoles sostuvo que permanecerá “trabajando aquí, entrando y saliendo, yendo a desempeñar mi trabajo diario de gobernador“. Además hasta el momento no ha recibido notificaciones sobre cancelación alguna de su visa o de procesos judiciales en su contra.
Fragmento de la entrevista:
–¿Ya platicó con la Presidenta?
RRM–Sí, ya, no tengo más que decir…
–¿A qué se pueden atribuir, gobernador, esas acusaciones?
RRM–No voy a declarar más.
–¿Se estaría reuniendo con la Presidenta?
RRM–Pues es muy probable.
–¿Hay apoyo de parte de ella?
RRM–Sí, claro.
Al ser cuestionado sobre si estaba enterado de lo que dio a conocer la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) con relación a que Estados Unidos solicitó desde el miércoles su detención provisional con fines de extradición y la de otros nueve funcionarios y ex colaboradores, indicó que lo supo a través del comunicado de prensa que difundieron las autoridades estadunidenses.
A través de redes sociales, el funcionario rechazó “categórica y absolutamente” las imputaciones, argumentando que “carecen de veracidad y fundamento alguno. Y así se demostrará, con toda contundencia, en el momento oportuno”. Insistió en que los señalamientos son parte de una “perversa estrategia para violentar el orden constitucional, específicamente la soberanía nacional que preconiza el artículo 40 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que nuestro movimiento defiende como principio invariable e innegociable”.
Finalmente, el ejecutivo estatal calificó el proceso como un golpe político, señalando que “este ataque no es únicamente a mi persona, sino al movimiento de la Cuarta Transformación, a sus emblemáticos liderazgos y a las y los mexicanos que representamos esa causa“. Concluyó con un mensaje a la población: “A las y los sinaloenses les digo que, con el valor y la dignidad que nos caracterizan, demostraremos la falta de sustento de esta calumnia“.
