
Denuncian un abuso con tintes racistas y exigen transparentar las grabaciones del caso, además de demandar modificaciones urgentes a la corporación y el fin de operativos “de estilo paramilitar” en las calles
Washington, D.C.; 08 de julio 2026.— El fallecimiento del mexicano Lorenzo Salgado Araujo en Houston a manos de un agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE) desató fuertes reclamos de justicia. Ronaldo, hijo de la víctima, junto con diversos legisladores, demandó “una investigación exhaustiva” para esclarecer los hechos.
Durante una conferencia de prensa efectuada este miércoles, el joven relató que su padre, quien desde hace 35 años vivía en ese país, era un pacífico obrero de la construcción. Aseguró que el hombre “dedicó su vida en Estados Unidos a hacer realidad el sueño americano para su familia” y que estaba cerca de obtenerla.
Sin aviso oficial, Salgado detalló que supo de la tragedia mediante una grabación agónica difundida en redes sociales. El joven declaró compungido: “lo reconocí de inmediato, no por su aspecto, sino por su voz, mientras pedía ayuda tirado en la calle, desangrándose”.
Fuerza letal y ocultamiento de pruebas es antiamericano
Por su parte, Roman Polares, titular de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos, arremetió fuertemente contra los métodos de la agencia migratoria. El activista señaló: “es antiamericano emplear fuerza letal contra un ser humano y luego ocultar las pruebas”.
El líder latino denunció el racismo sistemático de los cuerpos de seguridad estadounidenses en contra de las minorías étnicas. Polares advirtió: “durante demasiado tiempo hemos sido testigos de una caza abierta contra los latinos y las comunidades de color, con el pretexto de la seguridad pública”.
En contraste, un comunicado emitido por el ICE sostuvo que el connacional embistió una patrulla e intentó arrollar a un oficial. Bajo ese argumento, la autoridad justificó el tiroteo señalando que el elemento actuó en “defensa propia”.
Operación de control selectiva
La corporación estadounidense argumentó que Salgado residía de manera indocumentada y fue ubicado bajo una “operación de control selectiva”. No obstante, la agencia de noticias Reuters aclaró que no pudo comprobar tales declaraciones de forma independiente.

Paralelamente, mientras que ICE anunció que el Departamento de Seguridad Nacional al que pertenece realizaría una investigación sbre el tiroteo, el FBI intervendrá de forma directa para indagar una “posible agresión a un agente de las fuerzas del orden”.
Sin embargo, el descontento local que exige una respuesta inmediata impulsó a autoridades de la ciudad; por su parte, la concejala Alejandra Salinas, publicó una postura tajante: “exijo una investigación inmediata e imparcial, y que se hagan públicos lo antes posible todos los videos y hallazgos disponibles”.
Sumándose al descontento, la congresista demócrata Sylvia García utilizó el foro para demandar cambios profundos de rendición de cuentas dentro de la corporación y enfatizó: “necesitamos investigaciones independientes, necesitamos cámaras corporales, una identificación clara, que no se lleven máscaras y que se ponga fin a las operaciones de control de migración de estilo paramilitar en nuestras calles”.
Finalmente, el hecho de que hasta este miércoles las autoridades no hayan presentado videos del suceso, coincide con los esfuerzo del mandatario Donald Trump por frenar el uso de las cámaras corporales, sumadas al recorte de supervisores el año pasado; estos factores son argumentados por ICE y el Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (DHS) para justifica una presunta incapacidad de investigar los abusos.
Foto: Cortesía – Ronaldo Salgado, hijo de la víctima y el congresista, Al Green, durante una conferencia de prensa en Houston, el 8 de julio de 2026.
