Resucitar un gigante sepultado por el neoliberalismo: La batalla por devolverle el SUPERISSSTE al pueblo

Comparte la nota

De la opulencia de 375 sucursales al desmantelamiento que dejó “cascarones” vacíos; la reconstrucción de una red de abasto social que hoy triplica sus ventas bajo la gestión de la Cuarta Transformación

México; 11 de julio 2026.— El neoliberalismo no solo privatizó industrias; también intentó acabar con las instituciones que servían al pueblo. Hubo una época en que el SUPERISSSTE era el corazón del abasto familiar en México: una red viva de más de 375 tiendas en todo el país que facturaba 10 mil millones de pesos anuales. Era autosustentable, eficiente y un pilar para la economía popular. Sin embargo, la receta del viejo régimen fue achicar el Estado, asfixiar lo público y simular soluciones que terminaron en un quebranto multimillonario.

En una reveladora entrevista conducida por el periodista Hans Salazar, la maestra Dunia Ludlow Deloya, actual directora de SUPERISSSTE, desmenuzó la radiografía del colapso provocado y el titánico esfuerzo que hoy encabeza el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el director general del ISSSTE, el doctor Martí Batres, para levantar los “cascarones” que les heredaron.

“Superissste contrajo una deuda multimillonaria… Ante el pago que dio a las farmacéuticas, dejó de pagar a sus proveedores comerciales y, ante la falta de pago, las tiendas empezaron a quedar desabastecidas”.

La trampa del desabasto inducido

El declive no fue un accidente, sino una estrategia de desmantelamiento. Ludlow Deloya detalla cómo, bajo una falsa promesa de usar las tiendas y farmacias para distribuir los medicamentos que los hospitales no entregaban, se estranguló financieramente a la institución. Al dejar de pagar a los proveedores comerciales, los anaqueles quedaron vacíos.

El comercio se rige por la variedad, y sin productos que ofrecer, las ventas se desplomaron masivamente, arrastrando al cierre definitivo de cientos de sucursales. El saldo de la devastación fue brutal: de aquellas 375 tiendas de la época dorada, la nueva administración federal recibió apenas 39 unidades abiertas.

“Toda vez que somos una tienda que pertenece al Estado, el interés que tenemos no es un interés comercial o una utilidad, una ganancia, sino más bien una vocación social, que es que la gente pueda adquirir productos a bajo costo”.

Un giro de 180 grados en la administración

La reconstrucción comenzó por los cimientos y con la firme convicción de que los recursos públicos son para el bienestar común. El primer paso crucial se dio en el sexenio del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, donde se saldaron las deudas históricas con los proveedores y se blindó un fondo específico para garantizar los pagos, devolviendo la confianza a las grandes empresas 100% mexicanas.

Con la mesa puesta y finanzas sanas, los últimos 18 meses han sido de una aceleración logística sin precedentes. La gestión de Dunia Ludlow reactivó los anaqueles incorporando más de 2 mil productos de consumo básico y diseñó una ruta de distribución que rompió con décadas de olvido centralista.

Hoy, por instrucciones de Martí Batres, la periferia es prioridad. Vehículos oficiales de la institución cruzan el país para asegurar que las tiendas más remotas —como la de Ciudad Constitución en Baja California Sur u Ocosingo en Chiapas— reciban mercancía directo del centro de distribución de la Ciudad de México de manera quincenal. Asimismo, se habilitó un nodo logístico en Guadalajara para surtir con agilidad al Bajío, mientras que en la Zona Metropolitana del Valle de México las sucursales se reabastecen hasta tres veces por semana.

El gigante dormido ha despertado, y las cifras no mienten: las ventas globales se han incrementado en un 235%, con casos extraordinarios en comunidades apartadas donde el repunte supera el 1000%. El SUPERISSSTE no solo volvió; regresó en las administraciones federales de la Cuarta Transformación para demostrar que el Estado sí puede ser un administrador más eficiente y humano.

Las tiendas abiertas a todo el público, el impulso sin intermediarios al campo mexicano y las ferias de proveeduría nacional que hoy son una realidad, serán los temas centrales este lunes 13 de julio en la segunda y última entrega de esta etrevista.


Foto: Especial

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *