
Con la reforma a la Ley de Adquisiciones la dependencia eliminó la intermediación e integró a su personal de limpieza como socios de una cooperativa autogestionada, lo que sienta un precedente en la proveeduría pública
México; 25 de julio 2026.— En abril de 2025 se reformó la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público para establecer mecanismos que democratizan la proveeduría gubernamental e incrementan la participación de cooperativas y micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs). En ese marco, en abril de 2026 la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno realizó la contratación del servicio de limpieza mediante un modelo cooperativista, convirtiéndose en una de las primeras dependencias en implementar este esquema.
La cooperativa fue integrada mayoritariamente por las y los trabajadores que anteriormente prestaban el servicio a través de una empresa intermediaria o subcontratista. Hoy, esas mismas personas son socias de su propia organización y participan directamente en la prestación del servicio, transformando su relación laboral y fortaleciendo su autonomía económica.

Se acabó la incertidumbre laboral
Este nuevo esquema de compras públicas representa un cambio de fondo en las condiciones laborales de quienes brindan el servicio de limpieza. Bajo el modelo anterior, las y los trabajadores enfrentaban incertidumbre en las fechas de pago, interrupciones en su seguridad social, ausencia de reparto de utilidades y, en muchos casos, debían adquirir con recursos propios los insumos necesarios para desempeñar su trabajo. Con el modelo cooperativista cuentan con mejores condiciones salariales, certeza en sus pagos, acceso real a la seguridad social y el equipamiento e insumos necesario para realizar sus actividades.

La consolidación de este modelo para desarrollar nuevos proveedores del gobierno federal, implica también fortalecer las capacidades organizativas, administrativas y de gestión de la cooperativa. Por ello, se implementó un esquema de acompañamiento interinstitucional, continuo y progresivo, que permita consolidar su proceso de autogestión y demostrar que las compras públicas pueden ser una herramienta para generar justicia social y fortalecer una economía que funcione para todos.
La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno informó que con esta contratación refrenda su compromiso con un modelo de proveeduría pública más justo, incluyente y eficiente, en el que las personas dejan de ser únicamente trabajadoras para convertirse en protagonistas de su propia organización productiva. “En Buen Gobierno demostramos que es posible contratar de manera distinta para generar mejores resultados tanto para el Estado como para quienes hacen posible la prestación de los servicios públicos”, puntualizó la intancia federal.
Foto: Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno
