“¡Nunca más una represión del Estado a un movimiento social!”: presidenta Sheinbaum en el 58 aniversario de la matanza de Tlatelolco

Comparte la nota

Reiteró su solidaridad con quienes vivieron ese momento y sus familiares. Recordó que el propio Gustavo Díaz Ordaz reconoció ser el principal responsable del crimen

México; 02 de octubre 2026.— Al conmemorar el 58 aniversario de la matanza de Tlatelolco, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, sostuvo que se trata de “uno de los episodios más dolorosos de la historia de México: la represión un movimiento estudiantil en la plaza de Tlatelolco” y enfatizó de manera contundente: “¡nunca más una represión del Estado a un movimiento social!“.

El pronunciamiento fue emitido este viernes durante la conferencia de prensa “La Mañanera del Pueblo”, donde la mandataria reiteró la responsabilidad histórica del régimen de la época y recordó que al inicio de la actual administración se reconoció oficialmente la culpabilidad institucional, refrendando en la actualidad dicha postura.

“Les recordamos que hace 2 años, cuando entramos al gobierno, leímos un comunicado que después fue publicado en el Diario Oficial de la Federación en donde se reconoce que el principal responsable es el que entonces era Comandante de las Fuerzas Armadas, el presidente de la república entonces, Gustavo Díaz Ordaz, reconocido por él mismo en distintos momentos de su vida después de haber sido presidente”.

Finalmente, la jefa del Ejecutivo expresó su respaldo total a las víctimas y sobrevivientes de la tragedia: “nuestra solidaridad siempre a quienes vivieron ese momento, a sus familiares, y nunca más, ¡nunca más una represión del Estado a un movimiento social!”.

La huella del 2 de octubre: historia y memoria colectiva

El 2 de octubre de 1968, la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco fue escenario de una violenta represión contra un mitin pacífico integrado por estudiantes del IPN y la UNAM —organizados en el Consejo Nacional de Huelga—, docentes y civiles. Las exigencias del movimiento se centraban en la liberación de presos políticos, la abolición del autoritarismo y el pleno respeto a la autonomía universitaria y las libertades democráticas.

A través de un operativo militar y paramilitar orquestado desde la cúpula del poder que encabezaba el presidente priista Gustavo Díaz Ordaz, fue como las Fuerzas Armadas y grupos de choque ejecutaron un ataque mortal abriendo fuego contra la multitud reunida. El número exacto de víctimas mortales, heridos y desaparecidos permanece empañado por la censura mediática de ese entonces y la opacidad oficial impuestas durante décadas por el régimen de la época.

A 58 años de la tragedia, los hechos de Tlatelolco representan una coyuntura crítica en la historia política contemporánea del país. La consigna “¡2 de octubre no se olvida!” perdura como un símbolo indeleble de resistencia social, exigencia de justicia y defensa irrenunciable de los derechos civiles en México.

Foto: Presidencia

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *