Pese a la prohibición de protestas, este jueves miles de manifestantes salieron a las calles de París

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Los organizadores de la protesta pacífica de este jueves sostuvieron que un tribunal administrativo de la ciudad revocó una prohibición emitida por la policía, aunado a que la protesta es un derecho constitucional

Ciudad de México; 23 de octubre de 2026.— Miles de manifestantes tomaron las calles de París este jueves, desafiando las prohibiciones emitidas en varias zonas de Francia a raíz de una ola de enfrentamientos y saqueos generalizados, calificada como el episodio de disturbios más grave registrado en el país en los últimos años.

Los organizadores de la marcha en la capital informaron que un tribunal administrativo revocó la restricción dictada por las autoridades locales. Previamente, la prefectura de la policía parisina argumentó que el veto era indispensable para evitar nuevos choques en la vía pública, luego de que grupos de jóvenes encapuchados protagonizaran incidentes con las fuerzas del orden, pillajes e incendios de vehículos durante el fin de semana.

La protesta del jueves transcurrió pacíficamente

Aunque el fallo judicial no se ha hecho público oficialmente, la protesta transcurrió de manera pacífica en el sureste de París con consignas y pancartas dirigidas contra la actuación gubernamental, en un entorno resguardado por un amplio despliegue policial. Para concretar la movilización, los convocantes firmaron un compromiso con la policía para mantener el acto de forma estática y mitigar riesgos.

En este contexto, las autoridades contemplan aplicar nuevas restricciones en los próximos días. Al respecto, el presidente Emmanuel Macron sostuvo que dichas medidas buscan blindar los centros urbanos, las zonas comerciales y los inmuebles públicos.

“No necesitamos gas lacrimógeno para que nuestro futuro se vea sombrío”, decía una pancarta desplegada por los manifestantes.

Prohibiciones al derecho a manifestarse genera críticas

Si bien el derecho a la manifestación está garantizado en la Constitución francesa, las prohibiciones fijadas para movilizaciones en localidades como París, Lyon, Lille y Grenoble han generado críticas entre sectores que lo consideran una vulneración a sus derechos civiles. Pese al inicio de las vacaciones escolares de otoño, colectivos de estudiantes universitarios y de secundaria adelantaron que mantendrán las acciones de protesta.

Tras sostener una reunión de seguridad en el Palacio del Elíseo, el presidente Emmanuel Macron precisó que la directriz oficial es prohibir convocatorias realizadas por personas o agrupaciones sin representación legal o institucional. Detalló que cuando las solicitudes provengan de centrales sindicales, los prefectos evaluarán cada caso conforme a la ley y ofrecerán rutas alternativas para proteger la infraestructura urbana y comercial.

Asimismo, responsabilizó de los recientes destrozos a grupos radicales de extrema izquierda y a grupos dedicados al pillaje. Frente a esta coyuntura, el gobierno ha implementado un operativo de seguridad que incluye toques de queda nocturnos en sectores de la capital y en otras demarcaciones donde la calma se ha ido restableciendo paulatinamente.

Jueves, la antesala de la gran jornada sabatina

Las marchas de este jueves se perciben como la antesala de una gran jornada de protesta programada para el próximo sábado, a la que prevén sumarse integrantes del movimiento de los “chalecos amarillos” —quienes encabezaron severas protestas entre 2018 y 2019— y la Confederación General del Trabajo (CGT). No obstante, autoridades locales anticiparon que marchas previstas en ciudades como Lyon, Marsella y Montpellier también serán objeto de restricciones.

Varias provincias registraron afectaciones severas en días pasados, destacando casos como el de Limoges, donde un incendio causó serios daños en su edificio municipal histórico.

Por su parte, el primer ministro Sébastien Lecornu, tras reunirse con la representación sindical el miércoles, anunció la puesta en marcha de un fuerte dispositivo de seguridad para el sábado a fin de prevenir nuevos disturbios. Representantes de los trabajadores señalaron que el diálogo con el jefe del Ejecutivo no arrojó acuerdos concretos, por lo que han centrado su convocatoria en un paro general fijado para el 5 de noviembre.

Demandas estudiantiles detonaron manifestaciones francesas

El conflicto social inició el mes pasado en un centro de educación secundaria de Créteil, al sureste de París, a raíz del déficit de personal docente. El malestar derivó en paros y bloqueos de planteles que se extendieron a la periferia parisina y posteriormente a diversas regiones del país.

Las demandas estudiantiles —centradas en la falta de presupuesto escolar, el deterioro de infraestructura y deficiencias en el sistema de ingreso universitario— convergieron gradualmente en un descontento social más amplio por el incremento en el costo de vida, en un escenario previo a las próximas elecciones presidenciales.

Foto: Este jueves, durante las protestas pacíficas, un parisino sostiene una cartulina con la consigna: “Si la escuela se quema en manos de viles políticos sin escrúpulos, la única solución es la revolución”
Con información de AP

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