- Ahora la acusación contra el mandatario venezolano redefine al ‘Cártel de los Soles’ como un “sistema de clientelismo” y “cultura de corrupción”, un cambio que podría incidir en el desarrollo del caso

México; 6 de enero 2026.— En la renovada acusación por narcotráfico contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, el Departamento de Justicia de Estados Unidos abandonó la repetida afirmación de la Administración del Gobierno de Donald Trump sobre la existencia del llamado ‘Cártel de los Soles’, con el que este último vinculó al líder chavista, reveló el medio de comunicación ‘The New York Times’ que da seguimiento al proceso en territorio estadounidense.
Explica que el nuevo documento se refiere al presunto grupo como un “sistema de clientelismo” y “cultura de corrupción”, tratándose de un cambio que podría ser clave en el desarrollo del juicio ante la mirada expectante del mundo.
¿La acusación contra Maduro por ‘narcotráfico’ se debilita?
La acusación formal de Estados Unidos contra el líder chavista por presunto tráfico de drogas se remonta al año 2020; desde entonces, el Departamento de Justicia ha señalado la existencia del denominado Cártel de los Soles como un supuesto grupo criminal dedicado a ese flagelo, al que ha vinculado a Maduro como cabecilla de la alegada organización delincuencial.
Sin embargo en el renovado documento de acusación, publicado el pasado sábado 3 de enero por la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, horas después de la captura del líder chavista y en medio de los señalamientos, hay un elemento que destaca: el Departamento de Justicia abandona la referencia al ‘Cártel de los Soles’ como un grupo criminal.
A lo largo de sus 25 páginas, tampoco hace referencia a al presnto grupo como “organización terrorista”, como el pasado 24 de noviembre lo designó oficialmente el Departamento de Estado alineado a los criterios del presidente Trump. Y sí se refiere al ‘Cártel de los Soles’ como un “sistema de clientelismo” y “cultura de corrupción”, como se aprecia en el documento de acusación.
El documento de acusación dicta: “Nicolás Maduro Moros, el acusado —al igual que el expresidente Chávez antes que él— participa, perpetúa y protege una cultura de corrupción en la que las poderosas élites venezolanas se enriquecen mediante el narcotráfico y la protección de sus socios narcotraficantes. Las ganancias de esta actividad ilegal fluyen hacia funcionarios civiles, militares y de inteligencia corruptos, quienes operan en un sistema clientelar dirigido por los de arriba, conocido como el Cártel de los Soles, en referencia a la insignia del sol que lucen los uniformes de los altos mandos militares venezolanos”.
Elizabeth Dickinson, subdirectora para América Latina del International Crisis Group, destacó en entrevista con el diario ‘The New York Times’, que la descripción del ‘Cártel de los Soles’ en la nueva acusación es mucho más “fiel a la realidad”, en comparación con la acusación inicial del año 2020.
“Creo que la nueva acusación es correcta, pero las designaciones aún distan mucho de la realidad (…) Las designaciones no tienen que probarse en un tribunal y esa es la diferencia. Claramente, sabían que no podían probarlo en un tribunal”, declaró Dickinson.
Los presuntos vínculos
Si bien la nueva acusación no menciona al ‘Cártel de los Soles’ como una estructura tangible ni una organización terrorista, sí apunta contra Maduro con los que se consideran graves cargos como “narcoterrorismo”, para lo que se refiere a sus supuestos vínculos con grupos criminales que sí son reconocidos, como los mexicanos ‘Cártel de los Zetas’, ‘Cártel de Sinaloa’ y ‘Cártel del Golfo’; las guerrillas colombianas ELN y las extintas FARC, de las que quedan algunos grupos disidentes, y el grupo venezolano ‘Tren de Aragua’, este último designado como “organización terrorista” en febrero del año 2025 por parte de la Administración Trump.
“MADURO MOROS, DIOSDADO CABELLO RONDÓN y RAMÓN RODRÍGUEZ CHACÍN, los acusados, se han asociado con narcoterroristas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (“FARC”), el Ejército de Liberación Nacional (ELN), el Cártel de Sinaloa, Los Zetas y el Tren de Aragua (TdA), incluyendo al líder del TdA, Héctor Rustenford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, el acusado. En resumen, MADURO MOROS y sus cómplices se han asociado durante décadas con algunos de los narcotraficantes y narcoterroristas más violentos y prolíficos del mundo y se han apoyado en funcionarios corruptos de toda la región para distribuir toneladas de cocaína a Estados Unidos”, versa textual el documento difundido por la fiscal Bondi.
La acusación gira en torno a que, durante años Maduro aprovechó su cargo para beneficiarse a sí mismo y a su familia en una mezcla de corrupción y narcotráfico.
El señalamiento en la documental señala: “Este ciclo de corrupción basada en el narcotráfico llena los bolsillos de los funcionarios venezolanos y sus familias, al tiempo que beneficia a violentos narcoterroristas que operan con impunidad en suelo venezolano y que ayudan a producir, proteger y transportar toneladas de cocaína a Estados Unidos”.
Se trata de un señalamiento similar al que recayó sobre el expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, quien enfrentaba 45 años de prisión en Estados Unidos, pero que, contrario a cumplir su sentencia, fue indultado por Donald Trump en diciembre del año 2025, al tiempo que el estadounidense incrementó las presiones contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, por supuesto tráfico de drogas.
Pide Fiscal de Venezuela reconocer inmunidad de Maduro
Tarek Saab, fiscal general de Venezuela, solicitó este martes al juez estadounidense que lleva el caso de narcotráfico contra Maduro, que reconozca la falta de jurisdicción estadounidense así como la inmunidad procesal del mandatario como jefe de Estado del país caribeño.
La defensa de maduro intenta recurrir a la inmunidad de Maduro, sin embargo, y a pesar de que para Estados Unidos no ocupó un cargo formal como presidente, en la historia existe un antecedente similar a favor del derrocado “hombre fuerte de Panamá”, Manuel Noriega –también capturado y sacado de su país en una sangrienta operación estadounidense en 1989– que resultó fallido, dado que la justicia no lo reconoció como presidente legítimo.
Por lo que señala el Departamento de Justicia en el documento de acusación, previó que la defensa recurriría a la ‘inmunidad’, por lo que la instancia judicial se propone desmontar dicha estrategia con el no reconocimiento de la ‘inmunidad’ que le daría protección legal al mandatario Venezolano. Llama la atención que el informe se refiere al chavista como un líder “ilegítimo” en repetidas ocasiones.
Con información de Documento de acusación
