
En las calles de Tláhuac está ocurriendo algo poderoso. Donde antes solo había muros grises o blancos, hoy hay historias, colores y sueños hechos arte.
Se trata de la Escuela de Muralismo, en la Alcaldía de Tláhuac, gobernada por la morenista Berenice Hernández, una propuesta que no solo embellece nuestro entorno, sino que está transformando vidas desde la raíz.

El proyecto nació desde el corazón de talentosos artistas locales, que vieron cristalizado su proyecto al recibir el apoyo del director general de Desarrollo Social en esa demarcación, Kanek Zacarías, quien apostó por el arte como una vía real para alejar a las juventudes de entornos difíciles, adicciones o prácticas vandálicas.
Con esta propuesta se decide apostar por el talento de las y los jóvenes, por su fuerza creativa, y sobre todo, por sus ganas de transformar su vida. Porque sí, aunque a veces duela, hay mucho por decir, y el arte se ha vuelto ese refugio seguro.

Ante ello, es importante señalar que en este espacio no se trata solo de enseñar a pintar; sino va más allá: fusiona creatividad, terapia emocional y comunidad. Es un lugar donde las y los jóvenes pueden canalizar lo que sienten sin necesidad de ponerlo en palabras, usando el muralismo como medio de expresión auténtica.
Murales que sanan: la escuela que está cambiando vidas en Tláhuac
Además de lo anteriormente mencionado, la Escuela de Muralismo busca a largo plazo, que las y los jóvenes tengan herramientas para generar ingresos a través del arte, como pintar murales para negocios, eventos o incluso empresas privadas.

Porque sí, esta escuela no solo crea artistas: crea segundas oportunidades. Y eso, en un mundo tan duro, vale oro.
¿Te gustaría conocer las obras que se han realizado o unirte al grupo? Mantente pendiente de sus próximas actividades y talleres, y acércate, que en Tláhuac siempre hay un muro esperando tu voz.

