- En el marco del Foro Económico Mundial, al reiterar su intención, el mandatario estadounidense describió la isla como un territorio “indefenso”, “casi deshabitado” y “subdesarrollado”

Davos, Suiza; 21 de enero 2026.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegó este miércoles 21 de enero de 2026 al Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza, en medio de una fuerte expectación política y mediática. Su agenda incluye encuentros con líderes internacionales para abordar la guerra en Ucrania, la situación en Gaza y, de manera central, sus reiteradas intenciones de anexar Groenlandia.
El interés por su participación fue tal que el auditorio principal del Centro de Congresos lució abarrotado desde horas antes de su intervención, al igual que los accesos y la escalera principal del recinto.
“No quiero usar la fuerza. No usaré la fuerza”
Durante su discurso, Trump descartó explícitamente el uso de la fuerza para avanzar en su pretensión sobre la isla ártica. “No tengo necesidad de utilizar la fuerza. No quiero usar la fuerza. No usaré la fuerza”, afirmó. Reconoció, sin embargo, que “probablemente no conseguiremos nada a menos que decida utilizar una fuerza excesiva, con la que, francamente, seríamos imparables, pero no lo haremos”, además de calificar su declaración como probablemente “la más importante” de su intervención “porque la gente pensaba que utilizaría la fuerza”.
El mandatario insistió en que Estados Unidos es el único país capaz de garantizar la seguridad de Groenlandia y recordó que durante la Segunda Guerra Mundial, Washington protegió ese territorio en nombre de Dinamarca. En ese sentido, expresó que busca “negociaciones inmediatas” para la compra de la isla, reiterando que no existe intención de tomarla por la fuerza.
“Un enorme respeto” por Groenlandia
Trump sostuvo que su interés en Groenlandia responde principalmente a consideraciones estratégicas. Dijo tener “un enorme respeto” por la población del territorio, al que describió como “vasto, casi deshabitado y subdesarrollado, que está indefenso”.
Aclaró que “no hay nada como tierras raras” en la isla y subrayó que lo importante allí era su “estratégica seguridad nacional e internacional”. Agregó que durante casi dos siglos, distintos presidentes estadounidenses han buscado adquirir Groenlandia y remarcó que “sólo Estados Unidos puede proteger esta gigantesca masa de tierra, este gigantesco trozo de hielo, desarrollarla y mejorarla”.
“No tengo que usar la fuerza, no quiero usar la fuerza, no usaré la fuerza”, remarcó; lo único que Estados Unidos está pidiendo, dijo, es “un lugar llamado Groenlandia”.
Critica a Europa: “no va en la buena dirección”
En otro tramo de su mensaje, Trump lanzó duras críticas contra Europa. Afirmó que el continente “no va en la buena dirección”, cuestionó la “migración masiva” y atacó las políticas energéticas europeas. “Amo Europa, y quiero que Europa vaya bien, pero no va en la buena dirección”, declaró ante líderes políticos y empresariales reunidos en Davos.
Trump, al terreno económico por Groenlandia
Trump arribó a Davos en medio de tensiones también en el terreno comercial. Días previos a su llegada al foro, Trump anunció que impondría un arancel del 10 % a las mercancías importadas de Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia; ocho países europeos que continúan oponiéndose a su plan sobre Groenlandia.
La respuesta no se hizo esperar. El presidente francés, Emmanuel Macron, advirtió que la Unión Europea podría activar medidas de represalia, incluida una “bazuca comercial”, mecanismo que permite la aplicación de sanciones como aumento de aranceles, restricción de licencias de importación y limitaciones a las exportaciones.
Con estas declaraciones, la participación de Trump en Davos volvió a colocar a Groenlandia, las relaciones transatlánticas y el comercio internacional en el centro del debate global.
____
Foto: Cortesía – Donald Trump pronuncia un discurso especial durante la reunión anual del Foro Económico Mundial (FEM) en Davos el 21 de enero de 2026.
