- Atribuyó los reclamos a la ‘guerra contra el narcotráfico’, la peor etapa de secuestros y la colusión de García Luna; llamó a las nuevas generaciones a conocer ese periodo antes ejercer su derecho al voto

México; 29 de enero 2026.— La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sostuvo que es necesario seguir recordando el sexenio de Felipe Calderón por las consecuencias que dejó para el país, en particular el aumento de la violencia, sobre todo para que las nuevas generaciones conozcan ese periodo antes de ejercer su derecho al voto.
La polémica se avivó luego de que estudiantes mexicanos del Instituto de Estudios Políticos de París (Sciences Po) increparon al exmandatario con gritos de “¡asesino!” y “¡lárgate!” cuando se disponía a participar en una cumbre internacional. Al referirse a estos reclamos, la mandataria afirmó que “solito se explica lo que ocurrió”, al tratarse de un gobierno que dejó “muchas víctimas” por decisiones que calificó como irresponsables.

“Víctimas colaterales” de Calderón
Durante la conferencia matutina la Mañanera del Pueblo, el periodista Hans Salazar planteó a la presidenta Sheinbaum Pardo el episodio que atrevesó Calderón Honojosa; la mandataria recordó que durante ese sexenio se declaró la ‘guerra contra el narcotráfico’, una estrategia que asumía la existencia de “víctimas colaterales”, es decir, población civil, y que coincidió con la peor etapa del secuestro en el país.
Explicó que posteriormente se conoció la colusión del entonces secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, con el crimen organizado, quien actualmente se encuentra preso en Estados Unidos.
Oposición y comentaristas distorsionan percepción
En su interveción, la Jefa del Ejecitivo Federal acusó a sectores de la oposición y a algunos comentaristas de descalificar investigaciones en curso de la Fiscalía General de la República y de cuestionar al gobierno federal por su relación con Estados Unidos, sin distinguir si ésta es favorable o adversa, al advertir la existencia de una narrativa articulada para erosionar a su administración y distorsionar la percepción del vínculo bilateral.
La presidenta reiteró su postura de que Calderón llegó a la Presidencia tras un fraude electoral en el año 2006, calificándolo como un presidente espurio, y sostuvo que la guerra contra el narcotráfico fue también un intento de legitimación política; un episodio que forma parte de la historia que debe ser conocida y recordada. Es por ello que consideró comprensible que jóvenes mexicanos en el extranjero cuestionen al exmandatario cuando intenta presentarse como referente académico o moral en foros internacionales.

Foto: Cortesía
