- Imponen sanciones simultáneas contra empresarios y sus negocios en tres países para cerrar rutas financieras que, según autoridades, favorecían al crimen organizado. Hay cooperación de autoridades mexicanas

Washington, D.C.; 13 de noviembre 2025.— El Gobierno de Estados Unidos anunció este jueves una amplia ofensiva financiera que coloca bajo sanción a integrantes de la familia Hysa y a su red internacional de casinos y restaurantes, acusados de operar como plataforma para mover recursos del Cártel de Sinaloa. La acción fue revelada por el Departamento del Tesoro, que aseguró que la operación se realizó en coordinación con autoridades mexicanas.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) incorporó a 27 personas y entidades a su lista de sancionados, mientras que la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) dio a conocer un paquete de restricciones para impedir que 10 establecimientos mexicanos de juegos mantengan vínculos con el sistema financiero estadounidense.
Señalados rechaza nexos con la delincuencia
Según el Tesoro, entre los sancionados se encuentran seis miembros de la familia Hysa, además de otro individuo relacionado, así como compañías con presencia en México, Canadá y Polonia. Las autoridades estadounidenses añadieron que los casinos operados por este grupo quedarán desconectados de cualquier operación financiera en EU. La familia Hysa, originaria de Albania, ha rechazado públicamente tener nexos con organizaciones criminales.
“Estados Unidos y México están trabajando juntos para combatir el blanqueo de dinero en el sector del juego mexicano”, afirmó John K. Hurley, subsecretario del Tesoro. “Nuestro mensaje a quienes apoyan a los cárteles es claro: tendrán que rendir cuentas”.
De acuerdo con la investigación, Luftar Hysa, quien reside entre México y Canadá, habría colaborado junto con familiares y una persona no identificada en Estados Unidos para movilizar fuertes sumas de efectivo entre ambos países.
Un día antes, México dio a conocer su investigación
La ofensiva del Tesoro se informó un día después de que el Gobierno mexicano anunciara la suspensión de operaciones de 13 casinos —virtuales y físicos— por indicios de lavado de millones de dólares dentro y fuera de México. No obstante, las autoridades estadounidenses no aclararon si ambos procedimientos están relacionados.
El Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum no detalló cuáles fueron los establecimientos clausurados sin embargo posteriormente, Grupo Salinas, propiedad del empresario Ricardo Salinas, lanzó un comunicado informando que dos de esos casinos eran suyos y negó cualquier responsabilidad delictiva.
Como parte de la medida especial, FinCEN prohibió a las instituciones financieras de Estados Unidos abrir o mantener cuentas corresponsales para bancos extranjeros cuando estas se utilicen para procesar operaciones vinculadas con los negocios investigados.
Los establecimientos señalados por Estados Unidos son:
- Emine Casino (San Luis Río Colorado, Sonora)
- Casino Mirage (Culiacán, Sinaloa)
- Midas Casino (Agua Prieta, Sonora)
- Midas Casino (Guamúchil, Sinaloa)
- Midas Casino (Los Mochis, Sinaloa)
- Midas Casino (Mazatlán, Sinaloa)
- Midas Casino (Rosarito, Baja California)
- Palermo Casino (Nogales, Sonora)
- Skampa Casino (Ensenada, Baja California)
- Skampa Casino (Villahermosa, Tabasco)
Según autoridades estadounidenses, estos negocios forman parte de una estructura criminal con “relación financiera y transaccional de larga data” con el Cártel de Sinaloa, a través de la cual se facilitaba el lavado de dinero en beneficio de la organización.
Fotos: Especial
