- El administrador de la DEA, Terrance Cole, señaló que, aunque Campo ya no labora para la institución, la conducta que se le atribuye “deshonra” el trabajo de los agentes en activo

Washington, D.C.; 5 de diciembre 2025.— Este viernes Paul Campo, exagente veterano de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) que ocupó un alto nivel, fue acusado en Nueva York de participar en una red criminal dedicada al lavado de dinero y la adquisición de armas y explosivos para un presunto cártel mexicano que había sido designado por Washington como organización terrorista extranjera.
Campo, de 61 años y retirado en el año 2016 tras 25 años de servicio, enfrenta cuatro cargos de asociación delictuosa vinculados con narcoterrorismo, terrorismo, distribución de narcóticos y lavado de dinero. Los mismos señalamientos recaen sobre su colaborador Robert Sensi, de 75 años, según el expediente presentado por un jurado investigador federal en Manhattan.
Creyó que estaba negociando con el CJNG
La investigación detalla que ambos negociaron con una fuente confidencial que simulaba ser integrante del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), aunque en realidad la negociación estaba bajo control de autoridades estadounidenses. El grupo había sido designado como organización terrorista extranjera desde febrero por el secretario de Estado, Marco Rubio.
Las autoridades señalan que Campo aprovechó su trayectoria en la DEA —donde llegó a subdirector de operaciones financieras— para —junto con Sensi— cerrar acuerdos que incluían lavar cerca de 12 millones de dólares para la organización, convertir 750 mil dólares en criptomonedas y gestionar un pago equivalente a 220 kilogramos de cocaína, cuyo valor estimado era de 5 millones de dólares tras lo cual obtendrían una ganancia.
Ofreció gestionar armamento y equipamiento
La acusación también sostiene que ambos ofrecieron investigar la compra de equipo militar: drones comerciales, rifles AR-15, carabinas M4, lanzagranadas y granadas propulsadas por cohetes.
Hasta ahora no se ha confirmado representación legal para los acusados, quienes serían presentados ante un tribunal federal este mismo viernes, después de que el jueves se realizaron cateos en algunos domicilios de Campo.
Campo traicionó la misión en seguridad
El fiscal federal para el Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, expresó que “según la acusación, Paul Campo y Robert Sensi se asociaron para ayudar al Cártel Jalisco Nueva Generación, uno de los cárteles mexicanos más notorios que es responsable de innumerables muertes a través de la violencia y el tráfico de drogas en Estados Unidos y México”. Añadió que “al participar en este ardid, Campo traicionó la misión que se le confió durante su carrera de 25 años con la DEA”.
Por su parte, el administrador de la DEA, Terrance Cole, señaló que, aunque Campo ya no labora para la institución, la conducta que se le atribuye “deshonra” el trabajo de los agentes en activo y afecta la confianza pública en la labor policial.
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