
Evaluaciones concluyen que la Operación Lanza del Sur falló en reducir la cocaína en EU; los datos contradicen a Donald Trump al demostrar que los ataques a embarcaciones solo reconfiguraron las rutas criminales
Washington, D.C.; 27 de julio 2026.— La estrategia militar “Operación Lanza del Sur”, ordenada por el presidente estadounidense, Donald Trump, contra embarcaciones “sospechosas” de narcotráfico mientras se traladan por aguas internacionales, no redujeron el flujo de cocaína hacia Estados Unidos, revela The Washington Post de acuerdo a las evaluaciones internas de la Administración para el Control de Drogas (DEA) y reportes presentados por el Pentágono al Congreso de Estados Unidos.
Los análisis técnicos de la DEA concluyeron que las incursiones armadas marítimas no modificaron ni la disponibilidad ni el precio de la droga en el mercado estadounidense, provocando únicamente una reconfiguración de las rutas de trasiego. Un funcionario de la agencia antidrogas, bajo reserva de identidad, graficó el fenómeno operativo: “cuando aprietas un globo por un lado, siempre se expande por el otro. Siempre encuentran los puntos débiles y los explotan”.
Desde el inicio de la ofensiva en septiembre pasado, las fuerzas armadas estadounidenses han ejecutado ofensivas contra al menos 67 embarcaciones, dejando un saldo de 221 personas muertas. Especialistas en derecho internacional han advertido que estos ataques podrían constituir ejecuciones extrajudiciales.
Ante la presión militar, las redes delictivas migraron el uso de lanchas rápidas hacia buques comerciales, trayectos costeros y puentes aéreos furtivos desde la frontera colombovenezolana hacia Guyana y Surinam. En comparecencia a puerta cerrada ante el Comité de Servicios Armados del Senado, mandos del Pentágono admitieron que la droga incautada mantiene elevados niveles de pureza, confirmando la estabilidad del suministro.
Asimismo, la DEA reportó un desplome del 50 por ciento en el costo del kilogramo de cocaína en Florida durante los últimos cinco años, cotizándose entre 13 mil y 15 mil dólares.
Las evidencias técnicas contradicen abiertamente los discursos del mandatario norteamericano, quien ha aseverado públicamente en más de una docena de veces que las acciones en el mar neutralizaron casi la totalidad del tráfico. En la plataforma Truth Social, el presidente aseguró en abril: “¡El 98.2 por ciento de las drogas que entran a Estados Unidos por mar se han detenido!”.
En defensa de la postura gubernamental, el vocero del Pentágono, Sean Parnell, arguyó que las maniobras cumplen con “detectar, interrumpir y desmantelar” al crimen organizado, argumentando: “que las organizaciones criminales adapten sus tácticas demuestra que estamos generando fricción sistémica en sus operaciones”.
A su vez, el comandante del Comando Sur, general Francis Donovan, admitió ante senadores que la fuerza letal “probablemente no sean la herramienta más eficaz” para erradicar y combatir el tráfico de estupefacientes, fundamentando su empleo como parte de una estrategia más amplia. Finalmente, analistas citados en el informe señalaron que la producción mundial de cocaína, encabezada por la que surge en los países de Colombia, Perú y Bolivia anula la efectividad de las intervenciones militares de Estados Unidos mientras la oferta continúa en ese país.
Foto: Cortesía
