Tras el retiro de su visa estadounidense, Andrés Manuel López Beltrán acusa “enfermiza fobia conservadora”

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En una carta pública, acusó “una burda y perversa canallada” de Marco Rubio y Christopher Landau, titular y subsecretario de Estado de Estados Unidos; instó a Trump a demostrar liderazgo de Estado y corregir la actuación de sus diplomáticos

El dirigente instó a Donald Trump a demostrar liderazgo de Estado, corregir la actuación de sus diplomáticos y optar por la rectificación binacional

México; 14 de agosto 2026.— Luego de que Estados Unidos canceló la visa de Andrés Manuel López Beltrán, el político respondió con una misiva dirigida al presidente estadounidense, Donald Trump, donde describe “una enfermiza fobia conservadora en contra de Morena y de sus dirigentes” que impulsa el propio gobierno estadunidense.

En su carta, López Beltrán desmenuza la controversia para enterar al mandatario de la “burda y perversa canallada” cometida en su contra tanto por Marco Rubio, secretario del Departamento de Estado, como por Christopher Landau, subsecretario de esa dependencia, autodenominado “el quita visa”. A continuación, la misiva completa:

Teapa, Tabasco, 13 de agosto de 2026

Donald Trump, presidente de los Estados Unidos de América

Presente

Me dirijo a usted con el respeto que me merece en lo personal y por su investidura para informarle que Marco Rubio, secretario del Departamento de Estado, y Christopher Landau, subsecretario de esa dependencia, autodenominado “el quita visa”, han ordenado quitarme el permiso para ingresar a Estados Unidos de América. Como es evidente, esta decisión es de carácter político, más bien politiquero y propagandístico, al estilo hitleriano, pues no existe ninguna razón que justifique tan arrogante proceder. No sobra asegurar que dichos funcionarios no cuentan con ninguna prueba contra mi persona, acerca de algún acto inmoral o delictivo, porque siempre he guiado mi vida pública y privada con ideales, principios y honestidad infundidos por mis padres y practicados por convicción en mi quehacer político.

En realidad, el hecho de quitarme la visa no es más que una burda y perversa canallada de estos funcionarios y otros halcones que, en sentido estricto, no son diplomáticos ni mucho menos políticos, pues ellos y quienes los rodean actúan como jefes de pandillas dedicados a espiar, acosar, intervenir y agraviar a otros países, gobiernos y políticos que consideran “comunistas”, “amenazas para la seguridad de Estados Unidos”, “narco terroristas” o con cualquier otra excusa para tratar de justificar sus represalias destinadas a quienes no se alinean o someten a sus afanes autoritarios, facciosos y a sus corruptelas. Esto último lo sostengo porque es de dominio público que la mayoría de estos personajes se caracterizan por recibir dinero para sus campañas o actividades políticas de parte de vendedores de armas o en pago por los trabajos que realizan de influyentismo, llamado lobbying, en beneficio de las mafias del poder económico de Estados Unidos, de gobiernos dictatoriales y de empresarios corruptos del extranjero.

Claro está, señor presidente, que no me causa ningún problema el no visitar Estados Unidos en estos tiempos decadentes y lamentables de odio, racismo, drogadicción, desintegración familiar, inconformidad social y tristeza, y puedo esperar a que las cosas cambien y existan circunstancias favorables como cuando gobernaron Abraham Lincoln y Franklin Delano Roosevelt, esos gigantes de la libertad que trataron a México y a su pueblo con auténtica amistad y respeto a su soberanía.

Sin embargo, me gustaría conocer su opinión sobre mi caso y ojalá no lo tome como un desafío, pero considero que sería de elevado nivel moral y de interés público que, con la franqueza que le caracteriza, me contestara cuando menos dos sencillas preguntas: ¿Está usted enterado de lo que le estoy exponiendo? Y si lo estaba ¿no le parece un acto prepotente de su parte, que demuestra, como escribió hace poco mi padre, de que usted es un gobernante en la actualidad, apático y distinto al que él conoció y trató? Y si no estaba enterado, presidente, y no hay ningún motivo para quitarme la Visa y se trata sólo de una enfermiza fobia conservadora en contra del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y de sus dirigentes, ¿por qué no destituye a Rubio y a Landau, así como a quienes son iguales a ellos y le están haciendo daño por estar llenos de resentimientos y de actitudes sectarias? O acaso no es evidente que actúan como jefes de grupo o de camarilla y no como hombres de Estado. Presidente Trump, todavía es tiempo de que usted comience una nueva etapa apoyado con profesionales de la política, hombres y mujeres leales de los que ponen siempre, por encima del interés personal, por legítimo que sea, el interés de los ciudadanos y procuran el bien de la nación. En política siempre será mejor rectificar que caer en la autocomplacencia y es de sabios cambiar de opinión.

Espero su respuesta para también saber a qué atenernos, lo cual siempre se agradece, porque la hipocresía no puede ser la doctrina que guíe el noble oficio de la política y menos cuando se trata de la relación entre pueblos amigos y naciones con decoro.

Saludos, Andrés Manuel López Beltrán.

Foto: Cortesía

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