
Tras identificar durante sus giras que la burocracia es uno de los mayores problemas en la entrega de medicamentos, presentará al equipo de especialistas que automatizará los procesos y facilitará la trazabilidad de las piezas
Ciudad de México; 20 de octubre de 2026.— “Este año se van a acabar los oficios, por lo menos en el IMSS bienestar y todo va a ser automatizado”, anunció la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo durante la conferencia “La Mañanera del Pueblo”, al plantear la solución a la problemática detectada en el sistema del IMSS Bienestar (antes Seguro Popular) relacionada con procesos burocráticos.
Será el viernes o el lunes de la próxima semana, cuando la mandataria presente en la conferencia matutina al equipo de mexicanos, tecnólogos, especialistas en ciencias de datos, en distribución logística que ayudarán “a que todo el proceso sea muy eficiente y muy transparente para el paciente, para las y los mexicanos”. Reiteró que “el propósito es automatizar los almacenes, que estén perfectamente ordenados y que tengamos la trazabilidad de todo el proceso”.
Cabe destacar que, previo a este anuncio, la titular del Ejecutivo federal recordó cómo se administraban los insumos médicos en administraciones pasadas, señalando que la falta de control directo mantenía encarecido y con insufuciencias el servicio de salud pública: “antes todo esto estaba absolutamente privatizado (…), con contratos que llegaban hasta el hospital”. Para ejemplificar el esquema explicó: “cuando yo llegué al gobierno de la Ciudad de México había una empresa que tenía las farmacias adentro de los hospitales (…); tenían concesionado todo el proceso: la compra, la distribución y la entrega”.
El fin de la terciarización comenzó con el presidente AMLO
Asimismo, Sheinbaum Pardo subrayó que además de operar bajo un esquema terciarizado, las empresas privadas “cobraban tres veces más de lo que se debería pagar”, dejando al sector salud sin control sobre la logística interna. Explicó que esta dinámica comenzó a desmantelarse desde el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador y que hoy el IMSS, el ISSSTE y el IMSS-Bienestar distribuyen sus propios medicamentos, aunque reconoció que aún persisten deficiencias en la comunicación y en los canales logísticos.
“¿Hasta dónde queremos llegar? Del proveedor al almacén, del almacén al centro de salud y hospital, y del hospital al paciente. Que tú puedas tener la trazabilidad perfecta (…) de todo, absolutamente todo el proceso. No hemos llegado todavía hasta ahí y muchas veces la solicitud del centro de salud al almacén o a su área correspondiente se hace por oficio, no por sistema”, precisó.
Para dar el salto definitivo hacia la digitalización, la mandataria detalló que sostuvo una reunión de trabajo con Eduardo Clark, subsecretario de Salud, y Pepe Merino, titular de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, con quienes acordó sumar al proyecto a egresados de la licenciatura en Investigación de Operaciones, así como a jóvenes talentos del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y del Tecnológico Nacional de México (TecNM) para el diseño del nuevo sistema logístico.
“Tenemos que llegar a un punto en donde el sistema de salud público sea el más moderno de México y además el de total transparencia. (…) Queremos que esa transparencia llegue hasta dónde se distribuye y, casi, que el paciente sepa qué medicamentos hay en la farmacia de su centro de salud y, si no hay medicamento, cuándo va a llegar”, enfatizó.
Finalmente, la presidenta confió en que se superarán las inercias burocráticas detectadas en la estructura gubernamental para consolidar este modelo: “lo que pasa es que también hay lo que el presidente llamaba el ‘elefante reumático’; todavía quedan dos que tres reumas por ahí, pero lo vamos a lograr, ¡cómo de que no!”, concluyó.
Foto: Presidencia
