En actos masivos, Lula y Bolsonaro cierran campaña presidencial

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De la marea roja en Copacabana a las caravanas en Belo Horizonte, la contienda electoral entre la izquierda de Lula y la derecha bolsonarista llega a su punto más tenso a pocas horas de que inicie la votación

Rio de Janeiro, Brasil; 24 de octubre 2026.— Este sábado una marea roja cubrió la playa de Copacabana junto al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, mientras centenares de motociclistas rugieron en un acto en apoyo a Flávio Bolsonaro, en las últimas horas antes de la incierta segunda ronda por la presidencia de Brasil.

Mientras las encuestas apuntan un empate el domingo, los brasileños se movilizan cada uno por su candidato. Los derechistas buscan consagrar la victoria que el senador obtuvo en la primera vuelta, mientras la izquierda sueña con una remontada.

En inmediaciones de la famosa playa de Rio, la multitud caminaba junto a Luiz Inácio Lula da Silva, que avanzaba en una camioneta pick-up saltando al ritmo de la música.

¿Besar la bandera nacional o la estadounidense?

“El pueblo tiene que elegir entre alguien que besa la bandera nacional o alguien que besa la bandera estadounidense. Es un asunto de soberanía, y no permitiremos que Brasil sea el patio trasero de nadie”, expresó Lula, de casi 81 años de edad, con voz ronca tras días de intensa campaña.

Nicolas da Silva, un empleado de hotel de 25 años, reconoció que el esfuerzo en la calle y en las redes para remontar la ventaja del candidato derechista “está siendo muy pesado”, “pero no hay cómo descansar”, afirmó y agregó en entrevista con la agencia noticiosa AFP: “estamos luchando, dando vuelta a los votos, luchando contra el fascismo, a favor de la democracia”. Lula planeó que al finalizar la actividad en Copacabana, seguiría con la  multitud a la Avenida Paulista de Sao Paulo.

Acompañado por militantes, simpatizantes y dirigentes políticos, el presidente buscó mostrar fuerza en un territorio clave para su rival, Flávio Bolsonaro, de cara a la votación de este domingo. Lula se mostró optimista y agradeció el apoyo de sus seguidores: “el pueblo quiere un cambio para mejor, no quiere retroceder”. Defendió su gestión y aseguró que le llevó tres años reconstruir el país tras el gobierno de Jair Bolsonaro, entre otras duras críticas contra su adversario.

Bolsonaristas contra programas sociales
Varias personas sostienen un retrato del expresidente brasileño Jair Bolsonaro durante el mitin de cierre de la campaña presidencial de su hijo Flavio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), antes de la segunda vuelta de las elecciones.

Por otra parte, en Belo Horizonte, familias y motorizados llenaban la emblemática Praça da Liberdade en apoyo a Flávio Bolsonaro, de 45 años. “El partido hoy en el poder quiere dejar a la gente dependiente del Estado. Nosotros valoramos la libertad; mejorar es a través del trabajo”, dijo el empresario Ebert Dorigo, reiterando el reclamo bolsonarista contra los programas sociales de Lula y el aumento de salario que han elevado la calidad de vida de las y los brasileños.

Bolsonaro planeó visitar más tarde la casa del acomodado barrio de Barra da Tijuca, en Rio, donde su padre se recuperó tras ser apuñalado en la campaña de 2018, que lo llevó a la presidencia.

“Nueve dedos”

Los candidatos se vieron las caras en un último debate el viernes en TV Globo, donde hablaron más de propuestas tras un primer cara a cara marcado por los insultos. Lula atacó la inexperiencia de su rival: “este muchacho no conoce Brasil”, no sabe “lo que es el hambre”.

Por su parte, Bolsonaro lo presentó como un político del pasado, con “ideas que no funcionan más”, y le preguntó: “¿Por qué las cosas están tan caras?”. Uno de los momentos más tensos llegó cuando el senador lo acusó de dar beneficios sociales “con una mano y sacarlos con los nueve dedos”.

Se refería al dedo que Lula perdió en un accidente laboral cuando era obrero metalúrgico siendo menor de edad: “no voy a permitir que un miliciano me llame nueve dedos”, respondió el presidente Lula, en referencia a acusaciones de vínculos de su rival con grupos parapoliciales. Bolsonaro supuestamente se disculpó por lo dicho, “si es que Lula se sintió ofendido”.

Sobre aviso no hay engaño: Flávio gobernaría como su padre

Flávio Bolsonaro promete mano dura contra el crimen, libre mercado y cercanía con Estados Unidos, en concordancia al proceder de su padre, Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de cárcel por intentar un golpe de Estado tras perder ante Lula en 2022. En sus discursos capitaliza el malestar por el alza del costo de vida y la inseguridad.

Lula, que aspira a un cuarto mandato no consecutivo, apuesta al rechazo a un regreso de los Bolsonaro al poder. Una encuesta del instituto Datafolha publicada el jueves dio un empate, con 50% de intención de voto para cada uno de los candidatos.

“En este momento no es simplemente una cuestión de izquierda contra derecha, porque el otro lado se mostró perverso. Resuelven todo a tiros, a golpes”, manifestó en Copacabana Melissa de Lunardo, una agente de salud de 52 años, en apoyo a Lula.

En Belo Horizonte, João Paulo, de 37 años, aseguró que aceptará una eventual victoria de Lula: “en las últimas elecciones perdimos y aceptamos. Fue muy triste, pero no renunciamos a nuestro Brasil”. Sin embargo, Jair Bolsonaro sin embargo nunca reconoció públicamente la derrota ante Lula.

Gobierno de EU y Meta, señalados de injerencistas

Si bien desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, la derecha ganó la mayoría de las elecciones presidenciales de la región, Lula ha denunciado públicamente al gobierno estadounidense encabezado por Donald Trump y al corporativo ‘Meta’ de cometer injerencia en los comicios, en medio de un pulso judicial por supuestas acciones ilegales de ambas campañas en redes sociales, mientras que la empresa estadounidense lo niega.

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