
El mandatario afirmó que la pausa en los ataques responde a una solicitud iraní, mientras insiste en que las conversaciones “continúan” pese a que Irán niega continúa negándolo
México; 26 de marzo 2026.— Estados Unidos prolongará a diez días la pausa en los ataques contra instalaciones energéticas iraníes, según lo anunciado por el propio presidente Donald Trump, quien argumentó que tomó la decisión a solicitud de Iran. Tras el ultimátum anunciado con vigencia al lunes 23 de marzo y posterior ampliación de cinco días, se suman cinco días más.

El mandatario informó a través de Truth Social: “suspendo el periodo de destrucción de las planta de energía por 10 días, hasta el lunes 6 de abril de 2026 a las 8 p. m., hora del este”, decisión que, aseguró, responde a una petición directa del Gobierno iraní. También afirmó que las conversaciones bilaterales continúan y que pese a lo que calificó de “declaraciones erróneas en sentido contrario de los medios de comunicación falsos y otros”, las conversaciones “están progresando muy bien”.
La extensión del plazo llega después de que Estados Unidos atribuyera la suspensión inicial al avance de contactos diplomáticos para reducir las tensiones en Oriente Medio. Sin embargo, la misma noche posterior al anuncio, la Organización de Energía Atómica de Irán reportó que un proyectil alcanzó la central nuclear de Bushehr, sin afectar operaciones ni provocar pérdidas técnicas, económicas o humanas.
Trump insiste en existencia de conversaciones
Las posturas encontradas entre ambos gobiernos se intensificaron durante la semana. Trump ha asegurado que las partes han celebrado conversaciones “muy positivas y productivas”, pero autoridades iraníes negaron tajantemente cualquier diálogo formal. Irán matizó que, aunque no negocia con Estados Unidos, sí ha recibido mensajes a través de terceros países y que estos aún están siendo analizados.
En paralelo, medios internacionales filtraron que Estados Unidos habría enviado a Irán un ‘Plan de 15 Puntos’ que incluye compromisos sobre el programa nuclear y el desarrollo de misiles balísticos, un par de asuntos clave en los que mantienen desacuerdos.
“Hemos tenido una pésima experiencia con la diplomacia estadounidense, y mientras estábamos en pleno proceso de negociación, fuimos atacados dos veces en nueve meses. Esto fue una traición a la diplomacia que ocurrió no una, sino dos veces”, remarcó el portavoz de Exteriores Iraní, Esmaeil Baqaei.
Los puntos que por su parte han reiterado los funcinarios iraníes para considerar el fin de la guerra son: (1) cese inmediato y total de la agresión, (2) la creación de mecanismos verificables que impidan una nueva imposición de la guerra a la República Islámica, (3) el pago garantizado y claramente establecido de reparaciones por los daños ocasionados, (4) la conclusión del conflicto en todos los frentes y para todos los grupos de resistencia de la región y (5) el reconocimiento y garantías internacionales del derecho soberano de Irán a ejercer autoridad sobre el estrecho de Ormuz.
La nueva prórroga anunciada por Estados Unidos una vez más provoca la reacción de los mercados internacional, un efecto que el gobierno iraní advirtió como ‘intencional’ por parte de Trump para influir en las bolsas de valores; al mismo tiempo, el país persa sostiene la inexistencia de conversaciones con Estados Unidos, la negativa a dialogar y el rechazo al yerno del presidente estadounidense como mediador, Jared Kushner, catalogado como ‘traidor’ por los ataques perpretado contra Irán durante las negociaciones anteriores.
Foto: Cortesía
