
Chihuahua, Chihuahua; 27 de abril 2026.— La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, evitó hablar sobre el polémico operativo realizado en la comunidad de El Pinal, municipio de Morelos, del que regresaban los dos agentes estadounidenses cuando fallecieron en un accidente automovilístico. Al ser cuestionada por la prensa sobre la presunta participación de la CIA en tareas de seguridad estatal, la mandataria optó por reservarse.
“No puedo ahorita hablarles de nada, estamos bajo investigación, yo solamente quiero decirle a todos los chihuahuenses que tienen una gobernadora que, bajo los hechos y no bajo los dichos, ha gobernado con transparencia, apegada al estado de derecho y sobre todo combatiendo este flagelo tan grave del narcotráfico”, expresó después de las 13:00 horas de este lunes cuando llegó a Palacio de Gobierno y fue abordada por los reporteros.
El teléfono rojo de Campos
Cuestionada sobre si acudirá a la comparecencia en el Senado de la República, evitó responder e ironizó ante los reporteros mientras intentaba retirarse de la escena: “me voy corriendo, por si suena el teléfono rojo”; esto, luego de que la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, evidenciara públicamente que Campos no atendió su llamada tras los recientes hechos señalados como violatorios de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicano y la Ley de Seguridad Nacional.
Campos tampoco ofreció respuestas sobre la posible responsabilidad del Fiscal General del Estado, César Jáuregui Moreno o del secretario general, Gilberto Loya, en la autorización para que agentes extranjeros pudieran operar en la entidad. Ante la insistencia de la prensa sobre ajustes en su equipo de trabajo tras el incidente que reveló la presunta violación a la sobernía nacional, Campos Galván se limitó a señalar: “ahorita no podemos hablar de nada”.
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