
La mandataria exhibe las debilidades en la única prueba presentada y sugiere que las imputaciones contra funcionarios mexicanos tienen una motivación política ante la falta de pruebas claras
México; 30 de abril 2026.— “Debe quedar sumamente claro: bajo ningún motivo vamos a permitir la intromisión o injerencia de un gobierno extranjero en las decisiones que le competen exclusivamente al pueblo de México. Verdad, justicia y defensa de la soberanía. Esta es nuestra posición”, manifestó tajante la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, durante la lectura de un mensaje al pueblo de México ante las solicitudes de extradición hechas por Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha y otras personas.
Las acusaciones de la Fiscalía Sur de Nueva York por la posible vinculación del crimen organizado en contra del gobernador no presentan pruebas y México deberá proceder conforme a las leyes mexicanas, expuso la mandataria este jueves en la conferencia matutina la “Mañanera del Pueblo”.
“No vamos a proteger a nadie”
“Cómo lo hemos dicho siempre, nosotros no vamos a proteger a nadie y además lo hemos demostrado; así he actuado el consecuencia”, expresó y distinguió las competencias en muestra de respeto: “lo que me corresponde a mí, lo que le corresponde a las fiscalías, y lo que le corresponde también a los jueces”.
Además de que “nosotros no protegemos a nadie; tiene qué haber pruebas, tiene que haber documentos con base a nuestra legislación que demuestren la culpabilidad de una persona. Sí esas pruebas no están, la pregunta es: ¿Cuál es la motivación?”, subrayando que “si no existen pruebas claras es evidente que el objetivo de estas imputaciones por parte del departamento de justicia es política”.
Asimismo, recordó que oposición llama constantemente a la intervención de Estados Unidos ante la falta de apoyo del pueblo de México.
La ‘prueba’ del Departamento de Justicia (DOJ) de EU

La mandataria mostró un documento filtrado por las autoridades estadounidenses titulado ‘Acusación de reemplazo bajo reserva’ que además de mostrar los nombres de las personas aludidas, incluye un largo relato y como única prueba adjunta un listado de nombres y apodos con presuntos sobornos escrito a mano: “Juanito… 30 mil pesos. Al menos es de llamar la atención. Es una hoja de papal. R1… Tornado… Pero vean el papel, un papel” expresó mientras mostraba la presunta lista de sobornos en su mayoría testada y sin mayor información relevadora.
Sobre qué espera tras las acusaciones contra el gobernador, respondió: “vamos a esperar, todo a su tiempo. Esto no había ocurrido nunca, nunca en la historia: que una fiscalía o departamento de justicia de los Estados Unidos pida una orden de extradición de un gobernador, presidente municipal o senador en funciones”, además se refirió a presuntos testigos desconocidos.
Agregó que México se tiene “que ceñir por la ley, por la Constitución, por los propios tratados pero siempre bajo la legislación mexicana. Primero la fiscalía tiene que pedir las pruebas”, y recordó el caso del general Salvador Cienfuegos detenido en Estados Unidos durante el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, que al no contar con las pruebas solicitadas por la Fiscalía General de la República (FGR) fue devuelto a México y liberado.
Foto: Presidencia
