
Las y los manifestantes sostuvieron que “no cabe ningún homenaje a la persona” que torturó y mató “al punto del exterminio” a los Pueblos Originarios, con referencia a Hernán Cortés
Ciudad de México; 05 de mayo 2026.— Diversas agrupaciones civiles, indígenas y danzantes colapsaron el acceso a la Catedral Metropolitana en el Zócalo de la Ciudad de México, para impedir la misa denominada “Celebración por la Evangelización y el Mestizaje en México. Malinche y Cortés” que se celebraría el lunes 04 de mayo. Las y los manifestantes sostuvieron que “no cabe ningún homenaje a la persona” que torturó y mató “al punto del exterminio” a los pueblos originarios.
La movilización repudió también la visita a México de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y del productor Nacho Cano. Entre consignas y pancartas, el colectivo Zemanahuac Tlamachtiloyan exigió la salida de los personajes españoles del país: “No eres bienvenida, Díaz Ayuso. Llévate a (Hernán) Cortés junto con Nacho Cano”, sentenciaron frente al recinto.
“Pida perdón a los pueblos indígenas”
Mediante un pronunciamiento, el Movimiento de Pueblos, Comunidades y Organizaciones Indígenas exigió que la funcionaria “pida perdón a los pueblos indígenas de México y del continente por los actos ilícitos que constituyen un crimen de lesa humanidad y por lo mismo, son heridas abiertas”, rechazando cualquier intento de reivindicación colonial.
Por su parte, la española ha insistido en calificar a Hernán Cortés como el “padre del mestizaje”, un proceso del que afirma “todos deberían sentirse orgullosos” y “que la libertad nunca pida perdón”, argumentando que los pueblos indígenas se unieron a él.
Los manifestantes instaron a Díaz Ayuso, señalada en Madrid por la opacidad en el manejo de los recursos públicos y los viajes constantes al extranjero a cargo del erario, a que “se adhiera a la justa reacción del presidente de España y del rey Felipe VI” en torno al reconocimiento de los agravios históricos. Al exterior del templo, los manifestantes exhibieron leyendas contundentes: “El genocidio no se bendice“, “No es fe, es propaganda colonial” y “La conquista fue violencia, no evangelización“.
“¡Aquí estamos!”
Finalmente, grupos de danzantes que defienden el legado de México-Tenochtitlan recordaron que su cultura permanece vigente y combativa ante el revisionismo. Durante el desarrollo de la protesta, los líderes indígenas reafirmaron tajantes su identidad y resistencia actual con una frase definitiva: “no somos historia; no nos quedamos en el pasado… ¡Aquí estamos!”.
Foto: Cortesía
