Coinciden la Presidenta Sheinbaum y el Papa León XIV: importante cuestionar quién detenta la IA y regularla con visión social

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Al expresar coincidencias del humanismo mexicano con la encíclica Grandiosa Humanidad, defiende una transición tecnológica con “visión de cercanía con los más pobres”

“El poder tecnológico adquiere así un rostro inédito predominantemente privado y por ello aún más difícil de discernir, gobernar y orientar”: Papa León XIV

México; 26 de mayo 2026.— El debate global sobre el control de las grandes corporaciones tecnológicas y el uso de la Inteligencia Artificial (IA) abordado en la encíclica Grandiosa Humanidad emitida por el Papa León XIV, ha sido respaldado este martes de manera contundente por la Presidenta de México, Claudia Shienbaum Pardo, durante la conferencia matutina “La Mañanera del Pueblo”.

La mandataria destacó que este documento resulta de máxima relevancia, ya que convoca a regular la tecnología, la inteligencia artificial y el poder de las grandes corporaciones internacionales que comienzan a tener gran influencia en las sociedades del mundo.

Alineada con los principios de la cuarta transformación, la jefa del Ejecutivo Federal resaltó el valor ético del texto, independientemente de las posturas religiosas de los ciudadanos. Consideró que esta encíclica, “que para nosotros que somos humanistas, es muy importante ese título nos convoca a una reflexión profunda sobre la tecnología, aun cuando no seamos católicos”. Con ello, colocó en el centro de la agenda pública la necesidad de evaluar los efectos culturales del desarrollo tecnológico contemporáneo.

Menciona el Papa efectos distorsionadores del poder tecnológico

La mandataria dio lectura al fragmento que precisa: “Ahora nos corresponde asumir con lucidez y responsabilidad los retos de nuestro tiempo. Es necesario adoptar instrumentos normativos adecuados capaces de salvaguardar la justicia y de contener los efectos distorsionadores del poder tecnológico. Pero la cuestión no se limita la regulación, como advertía el Papa Francisco, debemos preguntarnos con realismo: ¿Quién detenta hoy ese poder y hacia qué fines lo orienta?”.

“No podemos ignorar que la energía nuclear, la biotecnología, la informática, el conocimiento el propio ADN y otras capacidades que hemos adquirido, dan a quienes tienen el conocimiento —y sobre todo el poder económico para explotarlo— un dominio impresionante sobre el conjunto de la humanidad y del mundo entero”.

“En el pasado eran principalmente los estados los que impulsaban y orientaban la innovación, hoy en cambio los principales motores del desarrollo son actores privados, a menudo transnacionales, dotados de recursos y capacidad de acción superiores a los de muchos gobiernos. El poder tecnológico adquiere así un rostro inédito predominantemente privado y por ello aún más difícil de discernir, gobernar y orientar hacia el bien común”, expresó la mandataria como parte de la lectura.

Ante las transformaciones, profundizar en las raíces

En un ejercicio de análisis directo, la Presidenta Sheinbaum dio lectura otro fragmento del documento eclesiástico que advierte los peligros de la pasividad social ante la velocidad de la transición digital: “por esta razón es preciso iniciar un discernimiento compartido capaz de profundizar en las raíces espirituales y culturales de las transformaciones que se están produciendo. Si nos limitamos a las circunstancias contingentes corremos el riesgo de dejar que la sucesión de emergencias decida por nosotros la dirección del camino”.

Continuó: “estamos viendo una rápida fase de transición, un cambio de época en el que mientras algunos se disputan el futuro de las nuevas tecnologías y otros se dedican a reflexionar sobre ellas, la mayoría de las personas permanece a la espera, observa desde lejos y simplemente aguarda a que todo salga bien. Precisamente por eso se imponen en nuestra conciencia preguntas decisivas que ya no pueden eludirse: ¿hacia dónde vamos? ¿hacia qué meta deseamos orientarnos? ¿Qué dirección elegir como comunidad humana y como pueblos?”.

¿Quién concentra el poder digital?

Frente a este panorama, la Presidenta de México abrió el cuestionamiento sobre la concentración del poder digital en pocas manos y la opacidad de las herramientas virtuales. La mandataria enfatizó que los algoritmos y las plataformas sociodigitales no pueden quedar al libre albedrío del mercado, especialmente cuando se busca salvaguardar la dignidad y equidad de las mayorías.

“Muy interesante: ¿quién detenta la inteligencia artificial? ¿Quién detenta las redes sociales? ¿Quién genera los algoritmos? Todo eso lo presenta el Papa. Muy interesante, y además su reflexión humanista al final; de que no nos dejemos llevar solamente por el uso de la tecnología sino que nos cuestionemos, regulemos y pensemos en el futuro de la humanidad. Pensando además con su visión, que es una visión de cercanía con los más pobres”, señaló.

La intervención concluyó con la firme postura del Estado mexicano de pasar de la observación a la soberanía regulatoria. Al señalar que el desarrollo científico debe subordinarse al bienestar social, Sheinbaum dejó entrever que ante este cambio de época México tomará acción en la materia: “vale mucho la pena la encíclica, la reflexión. Y en otras ocasiones podemos seguir hablando de esto y de qué tenemos que hacer desde México”.

Foto: Presidencia

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