
Tras desmentir las cifras que publicó El Universal atribuidas a la UNESCO, rechazó que las becas universales provoquen deserción. Aclaró que la controversia surge de un estudio desactualizado sobre Prospera
Frente al antiguo esquema focalizado, la secretaría defendió el modelo universal actual, con el que la deserción cayó a 9.3 %
México; 01 de noviembre 2026.— La Secretaría de Educación Pública (SEP) desmintió que las Becas para el Bienestar provoquen el abandono escolar en nivel bachillerato y aclaró que las cifras atribuidas a la UNESCO corresponden a un estudio académico desactualizado sobre el programa Prospera.
A través de un comunicado, la dependencia federal desmintió la información publicada por el periódico El Universal y sostuvo que, lejos de ahuyentar a las y los jóvenes de las aulas, el esquema universal redujo la tasa de deserción en educación media superior del 14.5% al 9.3%, al tiempo que la cobertura alcanzó un nivel récord de 66.3% en el ciclo 2025-2026.
Este es el comunicado íntegro número 361 de la Secretaría de Educación Pública, “En relación a una nota publicada en el diario “El Universal””:
En relación con la nota publicada con el título “Becas de la 4T ahuyentan a estudiantes: Unesco; cae 12% matrícula en varones en bachillerato”, la Secretaría de Educación Pública rechaza lo señalado y precisa lo siguiente:
Las Becas para el Bienestar representan una transformación de fondo en la política educativa de México: dejaron atrás un modelo de apoyos focalizados y condicionamiento político para garantizar un derecho universal, sin distinciones por la condición económica de las familias ni criterios discrecionales. Hoy, más de 19.5 millones de estudiantes reciben estos apoyos, con una inversión de 136.9 mil millones de pesos en 2026.
Desde 2019, las becas forman parte de la política educativa del Estado mexicano y actualmente tienen sustento constitucional. A diferencia de los esquemas anteriores, que condicionaban los apoyos a criterios socioeconómicos y dejaban fuera a millones de estudiantes, el modelo vigente reconoce que la educación es un derecho, no un privilegio. La universalidad protege particularmente a quienes más lo necesitan, al reducir exclusiones, eliminar estigmas y garantizar que más estudiantes cuenten con recursos para continuar sus estudios.
Los resultados de las Becas para el Bienestar contradicen la narrativa de que las becas alejan a las y los jóvenes de las aulas. Entre los ciclos escolares 2017-2018 y 2024-2025, la tasa de abandono en educación media superior disminuyó de 14.5 a 9.3 por ciento, una reducción de 5.2 puntos porcentuales. Asimismo, para el ciclo 2026-2027, el registro de la Beca Universal Benito Juárez superó el millón 800 mil estudiantes, frente a un promedio de un millón 500 mil en ciclos anteriores.

A estos avances se suma el crecimiento de la escolarización. De acuerdo con estimaciones de la Dirección General de Planeación, Programación y Estadística Educativa de la SEP, basadas en la Encuesta Intercensal 2025, la tasa neta de escolarización en educación media superior alcanzó 66.3 por ciento en el ciclo 2025-2026, su nivel más alto desde 2018-2019.
Además, las Becas para el Bienestar cuentan con mecanismos de seguimiento escolar. Es impreciso afirmar que los apoyos se entregan sin requisitos: la inscripción y permanencia de las y los beneficiarios de la Beca Benito Juárez se verifican semestralmente.
Por último, la cifra que retoma el titular no es un posicionamiento de la UNESCO. Proviene de un documento de trabajo académico, que analiza la eliminación de Prospera en 2019. Se trata además de una estimación sobre una población distinta a la que atienden las Becas para el Bienestar. El estudio se refiere a una población focalizada en localidades donde Prospera tenía presencia contra localidades sin presencia.
Las Becas para el Bienestar, en cambio, son universales y llegan a todas las y los estudiantes de educación media superior pública. Por ello, esa estimación no representa la matrícula nacional ni mide los resultados del sistema actual.
Además de garantizar apoyos económicos para que las y los estudiantes continúen sus estudios, el Gobierno de México atiende una deuda histórica con las juventudes. Durante muchos años, los gobiernos neoliberales dejaron de construir preparatorias y, en lugar de ampliar las oportunidades educativas, etiquetaron como “ninis” a miles de jóvenes que no estudiaban ni trabajaban, pese a que el problema también era la falta de espacios para continuar su formación.
Hoy, ante una generación numerosa de adolescentes y jóvenes, se impulsa la construcción de nuevos planteles, así como la ampliación y reconversión de los existentes, con la meta de crear 400 mil lugares adicionales en educación media superior durante la presente administración, para que nadie se quede sin estudiar por falta de lugares.
Foto: Presidencia / Archivo
