- Después del secuestro del presidente Maduro, la petrolera estatal informó que las conversaciones con EU se desarrollan bajo esquemas similares a los aplicados con Chevron y conforme a licencias de la OFAC

Caracas, Venezuela; 7 de enero 2026.— Un nuevo capítulo en la relación energética entre Venezuela y Estados Unidos se abrió luego de que la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) confirmara este miércoles que mantiene conversaciones con Estados Unidos para la comercialización de crudo venezolano.
La petrolera informó a través de un comunicado oficial que “actualmente cursa una negociación con Estados Unidos para la venta de volúmenes de petróleo, en el marco de las relaciones comerciales que existen entre ambos países”, y que el proceso se realiza “bajo esquemas similares a los vigentes con empresas internacionales, como Chevron, y está basado en una transacción estrictamente comercial, con criterios de legalidad, transparencia y beneficio para ambas partes”.
Esquema vigente con empresas internacionales
El modelo al que hace referencia PDVSA es el que actualmente aplica Chevron en Venezuela, sustentado en un conjunto de licencias y condiciones establecidas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos (OFAC), autorizaciones que permiten a la empresa estadounidense producir y exportar crudo venezolano, aunque con controles estrictos y un flujo de caja limitado hacia el Estado venezolano.
En los hechos, Chevron opera como una excepción regulada dentro del régimen de sanciones petroleras impuesto por Estados Unidos, utilizando el petróleo como mecanismo para el repago de deudas y la recuperación de inversiones, sin que ello implique un levantamiento general de las restricciones al sector.
Las licencias específicas de la OFAC, entre ellas la Licencia General 41 y sus enmiendas subsecuentes, fueron emitidas durante la administración Biden, suspendidas posteriormente y reactivadas con cambios no revelados durante la administración Trump. Dichos permisos autorizan transacciones relacionadas con la producción, levantamiento y venta de crudo a través de empresas mixtas, en las que Chevron comparte acciones y beneficios con PDVSA sin que las sanciones generales al sector petrolero sean levantadas.
Destino del crudo y restricciones financieras
Todo el petróleo producido bajo este esquema se envía principalmente a refinerías ubicadas en Estados Unidos, diseñadas para procesar crudos pesados como el venezolano. Según datos reportados por agencias internacionales como Reuters, Chevron ha llegado a exportar entre 100 mil y 150 mil barriles diarios en los últimos meses.
No obstante, las condiciones impuestas por las licencias prohíben de manera expresa que Chevron pague impuestos, regalías o dividendos al gobierno venezolano o a entidades controladas por PDVSA, impidiendo que el Estado reciba beneficios directos derivados de estas operaciones.
Postura del gobierno estadounidense
En paralelo a las declaraciones de PDVSA, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el martes en un mensaje publicado en Truth Social que “las Autoridades Provisionales de Venezuela entregarán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad y sancionado a los Estados Unidos”. Añadió que “este petróleo se venderá a su precio de mercado y yo, como presidente de los Estados Unidos, controlaré ese dinero para garantizar que se utilice en beneficio del pueblo venezolano y de Estados Unidos”.
Este miércoles, un día después, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, aseguró que Washington supervisará la comercialización del crudo venezolano de manera indefinida: “vamos a comercializar el crudo que sale de Venezuela, primero este petróleo almacenado de respaldo, y luego indefinidamente; en adelante, venderemos la producción que salga de Venezuela en el mercado”.
La referencia inicial de Wright alude al petróleo que se ha acumulado en Venezuela desde que Donald Trump decretó el 16 de diciembre un bloqueo total a los buques que comercializan hidrocarburos con el país sudamericano.
Diferencias de tono y contexto político
Aunque el comunicado de PDVSA mantiene un lenguaje institucional y comercial, contrasta con el tono de las declaraciones de los funcionarios estadounidenses. No obstante, la información confirma la existencia de negociaciones petroleras entre el gobierno de la presidenta encargada Delcy Rodríguez y la Casa Blanca, posterior al ataque militar de fuerzas estadounidenses ejecutado el sábado 3 de enero, que derivó en el secuestro del presidente Nicolás Maduro.
Al cierre de su mensaje, la empresa estatal reiteró su postura sobre el rumbo de estas gestiones: “PDVSA ratifica su compromiso de continuar construyendo alianzas que impulsen el desarrollo nacional a favor del pueblo venezolano y que contribuyan a la estabilidad energética global”.
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