- Tras endurecer sanciones y controlar el destino del petróleo venezolano, el Gobierno de Trump abre una vía limitada para abastecer a Cuba y no beneficiar al Estado cubano

Washington, D.C.; 25 de febrero 2026.— Una apertura limitada en medio de sanciones más severas marca el nuevo movimiento del presidente Donald Trump hacia Cuba: el gobierno de Estados Unidos permitirá la reventa de petróleo de origen venezolano para su uso en la isla bajo condiciones estrictas ya que excluye al Estado cubano.
La autorización fue anunciada por el Departamento del Tesoro, que precisó que las licencias estarán dirigidas exclusivamente a países y empresas del sector privado y deberán destinarse al “apoyo del pueblo cubano”, con fines comerciales y humanitarios.
Support for the Cuban People
“El gas y otros productos petroleros exportados y reexportados a entidades o personas del sector privado cubano para uso personal pueden ser autorizados en virtud de la Excepción de Licencia SCP (Support for the Cuban People o Apoyo al Pueblo Cubano)”, detalla la nota informativa del gobierno de Estados Unidos.
Fuera de este esquema quedan todas las operaciones que involucren o beneficien a personas o entidades vinculadas con el ejército, los servicios de inteligencia y otras instituciones gubernamentales cubanas incluidas en la Lista de Restricciones de Cuba del Departamento de Estado.
La decisión ocurre después de que, tras su regreso a la Casa Blanca, el presidente Donald Trump endureciera el bloqueo económico y comercial contra Cuba y advirtiera sobre la imposición de aranceles a países que vendan petróleo a la isla.
Tras presión, Cuba flexibiliza sus normas
El contexto inmediato es la caída del presidente venezolano Nicolás Maduro en la incursión militar estadounidense, tras la cual Estados Unidos anunció sanciones contra países o empresas que exportaran crudo a Cuba, situación que colocó a la isla en un escenario energético crítico.
Ante la crisis económica y la escasez de combustible, el gobierno cubano manifestó disposición a negociar y flexibilizó sus normas internas: en casi 70 años, por primera vez autorizó la importación de combustible a través del sector privado.
Para los “potenciales exportadores”, el Departamento del Tesoro y el Departamento de Comercio detallaron las condiciones regulatorias que deberán cumplirse. La Oficina de Control de Bienes Extranjeros del Departamento del Tesoro subrayaron que “los exportadores y reexportadores tienen la responsabilidad de revisar las actuales guías del Departamento de Comercio”.
La logística del esquema establece que aunque el origen inicial sea Venezuela, el petróleo y el gas saldrán desde Estados Unidos.
Tras el secuestro del presidente venezonalo, Nicolás Maduro, Trump advirtió que controlaría el destino del crudo venezolano y que sería vendido en el mercado a precios internacionales, con prioridad para empresas estadounidenses. El martes durante su posicionamiento sobre el Estado de la Unión, el mandatario aseguró que la cifra real de barriles que serían enviados a Estados Unidos provenientes del “nuevo amigo y socio” venezolano asciende a 80 millones de unidades.
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