
México; 27 de marzo 2026.— En pleno reacomodo mediático, cuando la televisión comenzaba a perder el control de la conversación frente a las redes sociales, nació Animal Político en noviembre de 2010. No fue casualidad. Fue estrategia.
Detrás no solo había periodistas. También estaba Isaac Lee, entonces operador clave de contenidos en Univisión y pieza central en la alianza con Televisa. Un perfil más cercano al diseño de poder mediático que al romanticismo del periodismo independiente.
El contexto es revelador: críticas crecientes en Twitter, desgaste de la televisión tradicional y la urgencia de influir en el terreno digital. La respuesta no fue menor: crear un nuevo actor informativo con lenguaje ciudadano, discurso anticorrupción y presencia en redes.
Pero hay un detalle que incomoda. El proyecto fue presentado al entonces presidente Felipe Calderón, en reuniones privadas con la cúpula de Televisa. Es decir, el nacimiento de este “nuevo periodismo” ocurrió en diálogo con el poder político y empresarial.
Ahí está la contradicción. Por un lado, Animal Político se posiciona como voz crítica, espacio de participación ciudadana y vigilante del poder. Por otro, surge en el seno de una estrategia impulsada por los mismos grupos que históricamente han concentrado la influencia mediática en México.
¿Independiente? ¿O una adaptación inteligente del poder para no perder control? Se trata de entender su origen. Porque en medios, como en política, el punto de partida importa. Y mucho.
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Fuente: Jenaro Villamil sobre el lanzamiento de Animal Político y la estrategia mediática Televisa–Univisión, Revista Proceso 1786.
Foto: Cortesía
