Autoriza Colombia protocolo para matar 80 hipopótamos descendientes de los que introdujo Pablo Escobar

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A pesar de la urgencia ambiental, la decisión provoca fuertes críticas de sectores animalistas

Bogotá, Colombia; 13 de abril 2026. — El Gobierno de Colombia ha oficializado un protocolo que autoriza la práctica de la eutanasia para aproximadamente 80 hipopótamos, descendientes de los ejemplares importados ilegalmente en 1981 por el narcotraficante Pablo Escobar. La medida busca frenar la expansión de una especie declarada invasora, además de argumentar posibles afectaciones genéticas por endogamia, según advirtió la ministra de Ambiente, Irene Vélez.

Detalló que de no ser controlada, la población de hipopótamos podría alcanzar los 500 individuos para el año 2030, poniendo en riesgo ecosistemas locales y especies nativas como el manatí.

Mediante un documento técnico firmado por Vélez, se estableció que la caza será una medida de última instancia que “sólo procederá cuando las alternativas no letales no resulten” viables. El plan, que cuenta con una inversión de 1.7 millones de dólares, prioriza métodos químicos y físicos.

Tirador experto que provoque ‘daño suficiente’

En el caso de la opción física, el protocolo exige el uso de rifles de alta potencia debido al grosor de la piel del animal; el proyectil debe ser apuntado “directamente a la cabeza del animal” por un tirador certificado para asegurar que “causará el daño suficiente en la masa cerebral” y evitar el sufrimiento innecesario.

En cuanto a la eutanasia química, explicó que, con alimento como señuelo, se atrae al animal a un corral donde le disparará un dardo inmovilizador y después se le suministra el medicamento que lo matará.

La ejecución de estas medidas está programada para el segundo semestre del año, en coexistencia con otros esfuerzos como la esterilización —cuyo costo asciende a 9,800 dólares por individuo— y la gestión de traslados a santuarios internacionales que los acepten, los cuales no han tenido éxito hasta la fecha.

A pesar de la urgencia ambiental, la decisión ha suscitado fuertes críticas de sectores animalistas. La senadora Andrea Padilla calificó la medida en redes sociales como una “matanza de criaturas saludables” que son “víctimas” de la “negligencia” gubernamental.

Debido a su carácter territorial y la ausencia de depredadores naturales, estos mamíferos de hasta tres toneladas representan un peligro creciente para los habitantes de Puerto Triunfo en donde aparecen caminando por la calles y carreteras. Aunque la comunidad local ha mostrado rechazo por el valor turístico de los animales.

El recuerdo de ‘Pepe’

El recuerdo de ‘Pepe’ todavía late con amargura en la conciencia del país; aquel hipopótamo que buscó la libertad fuera de la Hacienda Nápoles sólo para hallar la muerte en 2009, cuando fue perseguido por francotiradores y cazado a tiros en un episodio que dejó una herida abierta y constantes reclamos entre los ambientalistas.

Actualmente el gobierno insiste en la necesidad del control poblacional para evitar que los hipopótamos se dispersen definitivamente por todo el cauce del río Magdalena. El protocolo final especifica que los cadáveres deberán ser dispuestos en fosas de hasta cuatro metros de profundidad o mediante cremación.


Foto: Cortesía

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