
Entre disculpas públicas a México y críticas por una gira de “autobombo”, la izquierda madrileña denuncia el uso de fondos públicos para fines ideológicos por parte de ultraderechista frente al colapso del transporte
Madrid, España; 07 de mayo 2026. La Asamblea de Madrid se convirtió en el escenario de un dura crítica a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, por su viaje calificado como un “insulto” a México. La izquierda madrileña calificó la gira de “insultante“, “ridícula” e “ignorante”, procediendo a ofrecer disculpas públicas ante lo que consideran las faltas de respeto de una presidenta “ultra” y “agitadora internacional” que, denunciaron, ha acudido a homenajear a Hernán Cortés y a reunirse con empresarios de la ultraderecha.f
Desde Más Madrid, la diputada Marisa Escalante calificó la visita como una “bazofia de viaje” de “autobombo” que ha costado 300 mil euros a las arcas públicas. Criticó que se patrocine el toreo mientras en Ciudad de México se prohíbe el maltrato animal, señalando que Ayuso da una imagen “rancia” y “casposa”. Además, enfatizó el rechazo recibido en el país: “ella que va de católica y hasta la archidiócesis de México le ha cerrado las puertas como a una apestada“.
Escalante también denunció que la presidenta se comporta como una “vendepatrias” y “lamebotas” ante la derecha del presidente de Estados Unidos, Donald Trump y el Primer MInistro y prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamin Netanyahu. Exigió a Ayuso que “tiene que pedir perdón por llamar narcoestado a un país libre y soberano, precisamente ella cuyo jefe de filas viajaba en un barquito junto a un narcotraficante” y vaticinó un final político sombrío para la mandataria:
“Nos gustaría dirigirnos al pueblo de México: en Madrid, en España, nuestra visión es de iguales, no es de imperio, defendemos la sanidad universal, defendemos la soberanía de los pueblos y por supuesto no romanizamos la historia colonial. Por eso compartimos las palabras de la honorable Presidenta de México, Claudia Sheinbaum. Ayuso da vergüenza ajena siempre, pero es insoportable cuando se comporta como una fanática. Llegará un día en el que se propia ignorancia la dejara sepultada bajo su propia ignorancia. Y ese día no habrá viaje bazofia que consiga sacarla de ahí”.
Por su parte, Manuela Bergerot acusó a Díaz Ayuso de ser una “vividora” que utiliza fondos públicos para irse de vacaciones, afirmando que “hay que ser ridícula” para promocionar espectáculos privados en el extranjero. Bergerot cuestionó la formación de la líder madrileña al asegurar que “más quisiera la vividora de Isabel Díaz Ayuso tener un cuarto del currículo de Claudia Sheinbaum“, rematando que “hay que ser fanática” para reivindicar a un conquistador medieval en pleno siglo XXI, con referencia a Hernán Cortés.
La vocera del Partido Social Obrero Español (PSOE), Mar Espinar, se sumó a las disculpas por los abusos del pasado y por las faltas de respeto del presentes que comete la presidenta de la Comunidad de Madrid contra los mexicanos; una política que tildó de “ultra” y “cachonda” (cínica). Asimismo, criticaron que la gira sea una “performance colonial” y una “gira ideológica de nostalgia imperial” que ignora los problemas reales de Madrid, como el colapso del transporte y las listas de espera en sanidad, mientras actúa como una “hipócrita” al hablar de hispanidad pero negar derechos a los latinos residentes.
En contraparte, el Gobierno regional defendió que Madrid atrae el 70% de la inversión extranjera gracias a esta agenda internacional. Miguel Ángel García, consejero de Presidencia, negó el costo de 300 mil euros para el viaje, aclarando que fue el gasto del estand en la feria de Aguascalientes. El oficialismo cerró filas asegurando que seguirán defendiendo el legado de España en el mundo, pues “entre comunismo y libertad, seguimos diciendo libertad“.
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