Juez dictamina como ilegal la adición del nombre de Trump al Centro Kennedy y prohíbe su cierre

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Washington, D.C.; 30 de mayo 2026.— Un fallo emitido por el juez de distrito Christopher Cooper determinó que la inclusión del nombre del mandatario Donald Trump en el recinto cultural ‘John F. Kennedy Center for the Performing Arts’ se realizó fuera de los márgenes de la ley, frenando además el cierre programado para su remodelación.

La resolución judicial estableció que la votación de la junta directiva celebrada el pasado 16 de marzo para cerrar el complejo artístico estuvo “mal informada y, aparentemente, predeterminada”, omitiendo diversas responsabilidades legales; lajunta directiva fue elegida a dedo por Trump al inicio de su segundo mandato, misma que posteriormente nombró al propio Trump como su director.

Al evaluar las alternativas de la administración, el juez, quien además fue postulado por Barack Obama para ocupar el cargo, argumentó firmemente que “los fideicomisarios pudieron haber evaluado la conveniencia del cierre de varias maneras prudentes“, además de que el comité directivo “se excedió de lo permitido” al renombrar el centro cultural de forma unilateral ya que es una facultad que compete exclusivamente al Congreso de la nación.

Por parte de la institución, la vicepresidenta de relaciones públicas, Roma Daravi, manifestó que “confía que en apelación el tribunal respaldará la voluntad de la junta de reconocer las contribuciones históricas del presidente Trump a nuestro centro cultural nacional”, y que la revisión será revisada “cuidadosamente”.

La misma funcionaria defendió los planes de infraestructura de la junta al señalar que los recursos destinados a la obra son fundamentales, “aunque la realidad sigue siendo que el Centro requiere una restauración urgente y significativa, una verdad que incluso el demandante reconoce”.

Para garantizar la continuidad de las obras, agregó: “con 257 millones de dólares asegurados por el presidente Donald Trump y aprobados por el Congreso, los recursos están disponibles, y seguimos comprometidos a agotar todas las vías legales para garantizar que el Centro Trump Kennedy sea restaurado como un hito cultural nacional para que todos los estadunidenses lo disfruten”.

El dictamen resolvió de manera favorable la demanda interpuesta por Joyce Beatty, legisladora demócrata por Ohio y miembro de la junta, quien manifestó una profunda preocupación ante posibles afectaciones de preservación histórica en el inmueble.

La congresista Beatty justificó sus sospechas legales al declarar públicamente que estaba “muy temerosa de que veamos lo que ocurrió con el Ala Este y con el Jardín de las Rosas” en caso de que las remodelaciones avanzaran sin filtros ni controles regulatorios.

Por su parte, Donald Trump arremetió en redes sociales tras la resolución judicial y pronosticó que el principal centro de artes escénicas del país, que él quería cerrar para una renovación de dos años, “pronto estará cerrado, probablemente para no volver a abrir nunca”.

La disputa por la historia del recinto

El proceso legal derivó de dos impugnaciones paralelas analizadas en audiencias durante el mes de abril, donde el juez Cooper validó únicamente el recurso de la congresista Joyce Beatty, desestimando la queja de diversos colectivos de preservación histórica.

Los demandantes manifestaron su preocupación ante la posibilidad de que la junta directiva ignore las normas de conservación vigentes, especialmente tras las afirmaciones de Donald Trump sobre que “expondría por completo” el esqueleto de acero de la edificación.

La defensa del proyecto frente a la influencia presidencial

Por su parte, los representantes legales del Departamento de Justicia argumentaron que las obras proyectadas no requieren de validaciones externas al encontrarse dentro de las facultades normativas del comité técnico del lugar.

Esta intervención ocurre en un contexto donde el mandatario ha mostrado un interés directo por el sitio tras su retorno al gobierno, logrando modificar la junta directiva para imponer su nombre en la fachada del monumento dedicado originalmente a John F. Kennedy.

Sin embargo, tras el fallo judicial, Trump escribió este sábado en su red social Truth Social que fue la junta, y no él, la que añadió su nombre al centro cultural ya que “pensaron que sería bueno para esta institución moribunda” ya que el recinto está “oxidado, podrido y plagado de ratas e insectos”, además de que el “nuevo edificio habría sido incomparable”.

La cartelera artística en medio de la incertidumbre operativa

A pesar de los conflictos administrativos y legales, el complejo cultural mantiene sus actividades vigentes a un ritmo menor que en periodos previos, programando espectáculos musicales de alta relevancia internacional para las próximas semanas.

Entre las actividades más destacadas se encuentra la entrega del Premio Mark Twain al Humor para el comediante Bill Maher el próximo 28 de junio, un evento que inicialmente se perfilaba como la última gran gala antes del cierre del edificio.

Foto: Cortesía

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